Agustina Gus fue una de las protagonistas de Bake Off Argentina 2020, donde demostró su talento en el certamen de pastelería. En los últimos días anunció un emprendimiento que no está relacionado con la cocina, apostando a nuevos rumbos. “Me lo tomé como una causa social, me puse mi propia bandera”.

La ex participante del reality lanzó un sitio web en el que comercializa corpiños para mujeres con busto grande. “Cuando te hinchaste los huevos por no conseguir cosas por tetona y te ponés a emprender en contra de todos los pronósticos de la Argentina. Yo no tengo tetas solamente, tengo ovarios”.

Agustina comentó a TN que en el verano vendió mallas, exclusivas para mujeres con busto grande. “En ese momento me fue mucho mejor de lo que podía imaginar. Vendí lo que pude producir, pero podría haber vendido más”, dijo.

La pastelera de 33 años señaló que, tras aquella experiencia, comenzó a recibir mensajes de cientos de mujeres que le agradecían por su iniciativa y también le revelaban sus vivencias.

“Una señora de 50 y pico me dijo que nunca había podido tirarse de bomba a la pileta con una malla, que siempre había usado tops deportivos. La persona que no tiene tetas no sabe lo complicado que es conseguir remeras, buzos y otro montón de ropa”, agregó.

Guz fue semifinalista de un certamen muy recordado por la polémica que se desató en la final entre Damián Pier Basile y Samanta Casais, que fue descalificada luego de consagrarse ganadora. Eso permitió que Damián fuera nombrado campeón y Guz, que había quedado tercera, terminara en el segundo lugar.

DE PASTELERA A DISEÑAR CORPIÑOS DE TALLES GRANDES

Para este nuevo emprendimiento, llamado Dtalle by Guz, mandó a hacer una tanda de 612 corpiños, con talles que van desde el 110 hasta el 130. “Corpiños para tetonas”, publicó en su cuenta de Twitter al momento de lanzar su preventa.

“Llevo 500 vendidos y ya estoy buscando talleres para elaborar una nueva tanda. El problema es que no hay, pero me gustaría hacer más. El otro problema es que no hay precios”, sostuvo Guz.

La chef combina esta nueva actividad con las clases de pastelería que da en Rosario y en Buenos Aires junto a su socio. “Traje ideas de afuera y trato de llevarlas a cabo, pero no es fácil. Me gustaría ponerles otro elástico o hacer corpiños de encaje también”, contó.

En cuanto a los comentarios sobre su cuerpo que recibió en las redes, aseguró que está habituada: “Mi mente ya no procesa lo que me dicen o me pasa por la calle. Me tuve que acostumbrar”.

Corpiños de talles grandes: fue subcampeona de “Bake Off” y lanzó un emprendimiento para ayudar a las mujeres

“Cuando tenía 15 años caminar por la calle era un calvario. Ni hablar de ir a la playa. Me gritaban cosas, las mujeres me miraban mal. Le he pegado a gente por desubicada”, indicó Guz.

Hoy, se muestra segura sobre ella y sobre su futuro: “Con muchos años de terapia esas cosas ya no me afectan. Sé que estar en las redes sociales también significa estar más expuesta. Tenés de todo, pero no me puedo quedar en eso”.

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