Uno de los hombres más gordos del mundo rompió el silencio en las últimas horas, y contó cómo era el escalofriante plan del hospital en el que estaba internado en caso de que muriera.

Paul Mason, cuya vida está siendo documentada en el programa de ITV El hombre más gordo del mundo: 10 años después en la televisión británica, aseguró que se enteró de lo que consideró una idea "repugnante" cuando se encontraba en una sala del hospital, en la que estuvo por tres años.

“Si yo moría en el hospital, no podrían tratar con alguien de mi tamaño, así que inventaron un formulario, decir que si moría en el hospital tendrían que llevarme a un matadero donde van y mueren los animales grandes”, dijo.

Y sumó: “Y me incinerarían en la cremación de animales. Pensé que era repugnante. No podía creer que estuvieran haciendo eso”.

Mason, de 61 años, llegó a pesar 444,5 kg en su punto máximo, luego de comer en exceso durante más de 20 años como una forma de canalizar los problemas de abuso sufridos en su infancia.

Durante 10 años, explicó, estuvo solicitando al Servicio Nacional de Salud para una cirugía de bypass gástrico, pero no fue sino hasta 2010 que se la aprobaron, y tras la realización de la misma perdió 295 kg.

Para 2014, cuatro años después, ya pesaba 140 kg, habiendo perdido un total de 304 kilos desde el inicio de su tratamiento.

Pese a la importante mejoría mostrada en los últimos años, en 2019 se separó de su pareja y nuevamente tuvo problemas con la comida, llegando a pesar 230 Kg.

Desde esa fecha se encuentra en tratamiento por su depresión, y en 2021 fue salvado de una sobredosis por los paramédicos locales.

Hoy, un año después, su vida mejora constantemente y decidió compartir su experiencia para que sirva como inspiración para aquellas personas que atraviesan su misma situación.

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