Una mujer murió ahogada al caer de cabeza en un contenedor de ropa mientras revisaba las donaciones realizadas por la gente, en la ciudad australiana de Perth.

La mujer, de 33 años y madre de un bebé, fue encontrada el pasado martes a la madrugada por transeuntes que circulaban por la zona en la que ocurrió el hecho, y según reportes la hallaron atascada en la apertura del recipiente.

Según se cree Alarrah Lawrence, como fue identificada la víctima, se subió a un balde de plástico para mirar dentro de la canasta de ropa de una organización benéfica y tropezó, siéndole imposible salir a tiempo.

De esta manera se cree que falleció por asfixia, y que no hubo terceros involucrados en su deceso.