“Yo vengo hace seis meses sin ingresos en mi cuenta de sueldo, soy del primer rango y debido a que se me han juntado varios meses, me pasaron al tercer rango -relató el trabajador en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro-. Supuestamente yo tenía que cobrar el día 7 cuando, depositaron a todos los rangos, pero me dijeron que al pasarme al tercer rango, iban a pagar el 20 ó 21. Fui al banco pero me encuentro con que no tengo el depósito hecho. Llamé a ATE, hicieron el reclamo, después llamé a Supervisión de Escuelas y me dicen que por un error de Economía, de Rawson, me depositaron con un número de CUIL diferente y el banco lo rechazó".

 La historia de Julio Vargas tiene algunos matices, ya que el año pasado había sido despedido en plena pandemia.

"Por un papel que presenté tarde en 2016, cuando se incendió mi casa, me llegó el telegrama de despido el año pasado, por un 'fuera de término'. Después del reclamo de la directora y de ATE me reincorporaron por otro decreto a partir de enero de este año, pero no cobré ni enero, ni febrero, marzo ni abril. Ahora me dicen que tengo que esperar 10 días hábiles más”.

El problema está lejos de resolverse. Al ingresar su caso en el tercer rango y en carácter de deuda salarial, le pagarían la mitad de la deuda acumulada, es decir 46.000 pesos. "Cuando entre esa plata, se 'la va a comer' el banco, porque tengo deudas de préstamos y de tarjetas… lo estatales vivimos una situación muy difícil, no es fácil cobrar poco, en cuotas o que no te paguen, directamente. Las deudas se van pateando para delante".

Julio tiene tres hijos, de 7, 9 y 15 años y contó que vive con los dos más chicos. "¿Cómo me las arreglo? Subsisto. Entre porteros han juntado alimentos y me acercaron, ATE también me acercó bolsones y un subsidio. Uno deja de pagar cuentas pero se amontonan los intereses, sobre todo en el banco que cuando entra a la cuenta no se fija si el gobierno se demoró en depositar el sueldo que nos corresponde".

El trabajador expresó además que decidió hacer público su reclamo, "por el manoseo y la violencia económica que viven los estatales, que estamos pagando lo que otros decidieron al endeudar la provincia. El trago más amargo se lo lleva el primer rango, que es el que cobra menos y no llega a fin de mes. Tengo mis hijos que no pueden tener clases virtuales porque me cortaron internet, se está coartando su derecho. Hay otras personas que cobran el sueldo sin trabajar, pero a alguien que trabaja, se lo maltrata de esta manera".