ESPAÑA - Un hombre de 54 años murió en España tras recibir la picadura del avispón gigante asiático, que en las últimas semanas invadió Estados Unidos.

Daniel García Doval es aficionado a la apicultura y fue víctima del insecto asesino asiático cuando se encontraba realizando labores en una colmena de abejas en su propiedad, según indica el diario La Voz de Galicia.

Al parecer, Daniel García, junto a uno de sus vecinos, encontró un nido de la vespa mandarinia, cerca a una de las colmenas de abejas que tenía en su casa. El vecino, que también cría abejas, relató que el avispón gigante asiático habría picado en la ceja a García, causando que se desvaneciera y cayera al piso minutos después de recibir la picadura. De inmediato, llamó a emergencias, para que el hombre fuera atendido, pero infortunadamente no lograron salvarle la vida.

La llegada del avispón gigante asiático a América siembra terror y se teme que este letal insecto pueda acabar con las colmenas de abejas y además provocar terribles picaduras a los apicultores, reseña Clarín.

El blanco principal del avispón gigante asiático es la abeja melífera Apis Mellifera, a la que decapita, incluso en medio del vuelo. Sin embargo; la Vespa mandarinia podría atacar a otros artópodos que encuentre a su paso.

Qué es el avispón gigante asiático ​

Oficialmente llamado avispón gigante asiático, o Vespa mandarinia, los enormes insectos fueron vistos por primera vez en diciembre en Washington. Este tipo de avispa tiene un tamaño de unos cinco centímetros y una envergadura alar de siete centímetros y medio. Además, pueden usar sus mandíbulas con forma de aletas de tiburón para eliminar una colmena de abejas en cuestión de horas, decapitándolas y volando con los cuerpos para alimentar a sus crías.​ Si bien generalmente no son agresivos con las personas o las mascotas, los avispones pueden atacar si son provocados, dicen las autoridades, y matar a personas en circunstancias extremas.

Estos grandes insectos suelen tener su habitar en zonas cálidas del este de Asia donde, según estadísticas de la región, matan con sus picaduras a cincuenta personas por año. Y decapitan a miles de abejas cada temporada.

Este tipo de avispones suelen tener el doble de tamaño de las abejas y tienen un aguijón que porta una neurotoxina capaz de provocar paros cardíacos y shocks anafilácticos en los seres humanos.