La inestable estructura del edificio N° 85 del complejo habitacional, conocido como las "1.008 viviendas",  mantiene en vilo a sus ocupantes. Aseguran que se encuentra inclinado y temen que en cualquier momento se derrumbe. Pese a los reclamos ante las autoridades no han obtenido una respuesta. 

Las 12 familias que viven en el edificio N° 85 del complejo de viviendas del barrio 30 de Octubre de Comodoro Rivadavia, reconocen que viven con miedo. El edificio - que cuenta con cuarto departamentos por piso - forma parte del plan de viviendas construido por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) se encuentra inclinado desde hace un tiempo, y temen que en algún momento colapse, y se derrumbe.

El problema es grave porque además del peligro de derrumbe, hay inconvenientes con los servicios básicos, como el gas y las cloacas, contaron Aylén y Alejandra, vecinas del barrio, a Crónica.  "Tenemos roturas de paredes, el lugar se mueve todo el tiempo. Hemos pedido que vengan a inspeccionar. Hemos presentado notas al Municipio. Queremos llegar hasta el intendente para contarle nuestra situación”. 

El edificio se encuentra inclinado en uno de sus laterales, aseguran los vecinos. Foto: Crónica.
El edificio se encuentra inclinado en uno de sus laterales, aseguran los vecinos. Foto: Crónica.

Alejandra contó que la situación es preocupante porque "la parte derecha del edificio es la que está más inclinada, se tira todo hacia ese costado, es el que más problemas tiene. Entonces, el otro lado es como que sostiene, es decir, el lateral izquierdo".

Y agregó que "si uno va a mi departamento, puede ver que en los bordes de las uniones de los paneles tengo espuma de poliuretano sellado para que no filtre aire, pero si se saca todo eso, se puede mirar tranquilamente a la calle. Cada vez está peor”, contó Alejandra

Por debajo del edificio se puede ver como hay agua cloacal. Foto: Crónica.
Por debajo del edificio se puede ver como hay agua cloacal. Foto: Crónica.

El movimiento constante del edificio además genera inconvenientes en los servicios. "Entra agua por el techo y se inundan los departamentos de la planta baja. Tenemos una abertura en la pared de la última habitación, que está abierta de los dos lados. Nuestro gran miedo es que ceda”, contó Bianca Carrizo, una de las vecinas sobre el temor con el que viven diariamente.