Padres y madres de la Escuela 160, de barrio Máximo Abásolo, reclaman por la falta de clases presenciales y piden que autoridades se presenten en el establecimiento, a fin de poder evaluar las reparaciones que necesita para poder funcionar.

“Mi nena tiene clases por ‘Meet’ pero no es lo mismo que estar con una maestra -contó Romina, una mamá de segundo grado-. Algunos chicos que tienen computadora o tablet lo pueden hacer, pero ni nena sólo tiene el celular y es muy difícil”.

En la mañana del lunes hubo una convocatoria de padres en el edifico escolar, para reclamar por los problemas que impiden el funcionamiento de forma presencial: goteras en los techos de las aulas, falta de puertas en los baños y roturas de ventanas fueron algunos de los problemas expuestos.

“Queremos que alguien se acerque a la escuela y saber cómo podemos hacer, porque está en malas condiciones, por eso no dejan que los nenes empiecen las clases -detalló Romina Barrientos, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro-. Más que nada para que vengan a ver, qué se puede arreglar y que los niños puedan comenzar las clases”.

En igual sentido, explicó: “Los chicos del grado de mi nena están teniendo clases por ‘Meet’, que le están dando las seños pero eso no los ayuda a ellos; estaría bueno que puedan empezar las clases (presenciales) porque no es lo mismo que le enseñe una maestra a que tengan que aprender por celular, o algunos si tienen computadora o tablet, no sé, pero mi nena tiene sólo el celular”.

La madre insistió en la necesidad de que se acerquen personas responsables para poder evaluar los daños de infraestructura del edificio, a fin de poder iniciar un plan de reparaciones. La escuela es también de jornada completa, por lo que funciona con un comedor escolar que ante esta situación, permanece cerrado.

Así lo describió otra madre de  la escuela, Natalia Myburg, en diálogo con diario Crónica, quien además detalló que durante todo el año pasado no pudieron tener clases virtuales, lo que se pudo revertir este año a partir de los reclamos de los padres, aunque advirtió que “no todas las familias disponen de una conectividad de internet. La situación es alarmante porque además, algunos jóvenes egresan y se van a dar cuenta de que los dejaron al margen y no se les dio la oportunidad de aprender”.