ROMA -  Durante las últimas 24 horas, Italia sumó 674 muertos -para un total de 67.894 decesos totales-, y 17.992 nuevos casos. La cercanía de las fiestas de fin de año hicieron surgir distintas definiciones sobre las reuniones permitidas, viajes y protocolos, lo que dio luga a marchas y contramarchas, hasta que el gobierno de Giuseppe Conte confirmó este viernes que los italianos pasarán estas Fiestas, tanto Navidad como Año Nuevo, encerrados en sus casas.

Conte, apremiado por una situación epidemiológica complicada y para prevenir una tercera ola, optó por la línea dura. Italia pasará a ser una "zona roja" nacional desde el 24 de diciembre hasta el 6 de enero en los días festivos y prefestivos (24,25,26,27 y 31 de diciembre, 1,2 y 3 de enero); mientras que los demás días el país pasará a ser "naranja". Es decir, habrá un total de 10 días de confinamiento total -con todo cerrado, salvo tiendas esenciales- y cuatro con cierres parciales.

En este contexto, habrá algunas "excepciones" clave. En los días de confinamiento total podrán invitarse dos personas no convivientes, sin contar a menores de 14 años, algo que algunos interpretaron como que podrá realizarse, por supuesto a puertas cerradas el tan trillado "cenone" navideño o de fin de año.

Así, durante los días de confinamiento total estará prohibido circular por motivos no esenciales -solo por temas de salud o trabajo, o por las excepciones antes mencionadas- y harán falta certificados, como en el primer confinamiento que tuvieron los italianos durante la primera ola, entre marzo y mayo pasado.

Además, restaurantes, bares, heladerías y confiterías deberán cerrar sus persianas y solo podrán trabajar para delivery. Esto también ocurrirá esos cuatro días en los que Italia volverá a ser color naranja, cuando, en cambio, sí podrán abrir los demás negocios.

Antes del anuncio, se esperaba que 1 millón de personas se mueva para trasladarse a otras localidades para reunirse con familiares o encerrarse en sus segundas casas en la montaña --donde de todos modos los centros de esquí permanecerán cerrados hasta el 7 de enero- o en la playa, antes del próximo lunes 21.

Ese día y hasta el 6 de enero, quedará totalmente prohibido moverse de una región a otra, disposición anunciada el 3 de diciembre, que sigue firme. Aunque quedarán exceptuados quienes viven en pueblos de menos de 5000 habitantes, que sí podrán desplazarse, pero dentro de un radio de 30 kilómetros: otra novedad del laberinto de reglas que puso al borde una crisis de nervios a los italianos.

Fuente: La Nación