Con el 52,6 por ciento acumulado entre octubre de este año y el mismo mes de 2020, el Índice de Precios al Consumidor para la región patagónica continúa como el más alto del país, aunque el relevamiento puntual del mes pasado trajo un leve alivio y la región midió por debajo del 3 por ciento.

‘Transportes’ y ‘Prendas de vestir’ sigue como los rubros con mayor incremento anual en la región, en valores del 67 y 66 por ciento, respectivamente, mientras  ‘Alimentos y bebidas no alcohólicas’ acumuló un 52 por ciento, con un leve retroceso en relación al acumulado anual del mes de septiembre, cuando medía el 54,5 por ciento.

Dentro del rubro alimentos, los patagónicos debieron pagar en octubre de este año un 63 por ciento más caras las carnes y derivados en comparación al mismo mes del año pasado. Los aceites, grasas y manteca se remarcaron un 68 por ciento y el café, té, yerba y cacao se elevaron nada menos que un 70 por ciento, siendo el ítem con mayor incremento entre los alimentos básicos.

Las frutas treparon, siguiendo con la comparación anual de octubre contra octubre, casi un 54 por ciento, mientras que las verduras y legumbres acumulan subas más ‘leves’, con un 26 por ciento en el último año.

La leche y huevos siguen marcando valores altos, con más del 55 por ciento de aumento, mientras que el pan y cereales sumaron un 52,4 por ciento. En alquiler de viviendas, la suba acumulada en el último año es de un 42 por ciento, lo que empieza a reflejar la incidencia de los contratos de alquiler realizados bajo la nueva ley, notándose una suba de 4 puntos en relación al acumulado anual de septiembre.

📈 En dos años, el pan, la leche y el arroz  duplicaron su valor

Los mismos registros oficiales del INDEC muestran una dolorosa evolución en los precios de alimentos esenciales. Si se toma en consideración los valores que regían en octubre de 2019, es decir dos años atrás, los precios de algunos productos se multiplican por más de dos veces.

Más alta que el resto del país: la inflación anual de la Patagonia sigue cerca del 53%

🔸El pan francés, por ejemplo, pasó en ese lapso desde 96,75 pesos por kilo hasta los actuales 192,71.

🔸El arroz blanco común, aumentó desde 58,72 pesos a 142,52 pesos. La carne picada común, desde 220,45 a 540,21 pesos. El litro de leche en sachet también duplicó su valor, desde 55,77 hasta 110,16 pesos.

🔸El aceite, por botella de litro y medio, se elevó a casi el triple, al saltar desde 127,76 hasta los actuales 305,18 pesos, mientras que la papa aumentó desde 37,42 hasta 74,29 pesos. La docena de huevos pasó de 90,31 pesos hasta los 175,68 que promedió en octubre.

Se trata de precios relevados para la región patagónica durante el mes pasado y la comparación en dos años podría haberse hecho también en 2019 contra 2017. Desde ese período, la inflación anual en el país no ha bajado del 50 por ciento, en una dolorosa fotografía que se repite todos los meses. Lo que no muestra esa imagen, ni la estadística ni los números, es la angustia de muchas familias que cada vez tienen más dificultades para comer todos los días, mientras los gobiernos y candidatos desfilan cada dos años sin aportes de solución concreta al problema más básico de millones de personas.  

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