María Venegas, la costurera y emprendedora  del Taller de costura "La Esperanza", se dio cuenta de muy chica, a los nueve años de edad, que su vida iba a ir de la mano de los hilos y las telas.

Ella nació en Santiago de Chile, creció en una familia numerosa y de mucho sacrificio en el día a día para salir adelante. "A mi mamá le gustaba coser, trabajaba en mi casa, no tenía taller. Eramos tres hermanas, y ocho hermanos. La situación económica para el sueldo de mi papá que era carabinero jubilado no era muy buena", recordó María.

María, del "Taller La Esperanza": la costurera del barrio Pietrobelli de Comodoro
María, del "Taller La Esperanza": la costurera del barrio Pietrobelli de Comodoro

Su madre se dedicaba a confeccionar costuras, tejidos, y así fue como a los nueve años empezó a tejer crochet con ella. "Hacíamos chalecos, una cierta cantidad a la semana y ella vendía. También hacía arreglos y confecciones, para nosotros que eramos tantos. Como yo era la más chica, siempre andaba metida en el medio de lo que estaba haciendo mi mamá. Y ahí me gustó", expresó, y confirmó en aquel entonces, la curiosidad por un oficio que hasta el día de hoy la acompaña.

"Cuando mi papá se enfermó, no quise terminar el secundario y me dice mi mama 'tenés que hacer algo' y me mandó a hacer un curso de corte, confección y sastrería. Estuve un año aprendiendo. Después me retiré y me vine para acá para Argentina", sostuvo Venegas.

En sus inicios por la ciudad del viento, trabajó "de cualquier cosa, de lo que venía". Tomó la decisión de venir con su papá, y su hermano. Después su padre se volvió a Chile y ella se quedó en la casa de una tía.

En el 2005, María dijo "tengo que hacer algo, no quería trabajar más por ahora, si mi mamá me enseñó tantas cosas". Y ahí empezó a coser y hacer arreglos con gente conocida, conoció a una señora que tenía un taller de costura, "ella me dijo bueno ponete a coser".

Desde aquel entonces, empezó a aprender de a poco.

"El día que mi mamá murió en Chile, viajé y mi papá me dijo 'tu mamá tenía un regalo para vos', lo fuimos a comprar con mi hermana, él casi no salía, estaba viejito. Y me compré mi primer "Overlock Singer".

"Bueno, y trabajá con esto, que este es el trabajo que tu mamá quería que hicieras", recordó de las palabras de su padre. Allí empezó a trabajar con las costuras, "porque ella me dio el don", dijo entre risas.

En ese mismo año (2005), María Venegas se inscribió en un programa de micro emprendimiento de la Municipalidad de Comodoro, en el que otorgaban un préstamo, "yo lo pedí y me fui a alquilar un local, en la calle Sarmiento al lado de La Calesita, estuve tres años. Tuve empleadas y amigas que trabajaban y les pagaba a ellas. Duré tres años, trabajando bien, gracias a dios aprendí de todo".

María, del "Taller La Esperanza": la costurera del barrio Pietrobelli de Comodoro
María, del "Taller La Esperanza": la costurera del barrio Pietrobelli de Comodoro

"Cuando estaba con mi máquina recién empezando fui por calle la Sarmiento, bajé para el centro y empecé a ofrecer mi trabajo, entré a "Pimpollos"; y gracias a ellas te digo sinceramente que fui, entré y una de las dueñas me dice '¿sabes hacer cortinas?', y le dije no pero yo te lo puedo hacer, si vos me mostrás un modelo yo te lo hago. Al otro día me llamo y me pidió el modelo, ¿y ahora cómo la hago? pensé. Nunca había hecho una cortina", comentó María, al recordar sus primeros trabajos, se había metido en un embrollo que pudo resolver con trabajo y astucia.

Desde aquel día en que entregó esas cortinas a "Rosi", en Pimpollos trabajó con ellos, hasta el año pasado. Muy agradecida de tantos años de aprendizaje y compañía.

En la pandemia María Venegas decidió cerrar su taller, precisamente en mayo de este año. Dos meses atrás, en febrero, se había contagiado de covid y tuvo muy comprometido uno de sus riñones con más de 20 días de internación. Pero la vocación fue más fuerte, y en los últimos días las máquinas volvieron a arrancar, hay mucho hilo aún en el carretel.

María, del "Taller La Esperanza": la costurera del barrio Pietrobelli de Comodoro

Hoy realiza pedidos a gente conocida, gente que no conoce, a través de su página "Taller de costura La Esperanza" sigue recibiendo encargos. Ha hecho, logos, uniformes, vestidos de novia, arreglos generales. Nada asusta ya a las máquinas de María.