Este sábado se llevó a cabo la autopsia al cuerpo de Lucas González, el joven futbolista de Barracas Central  que murió tras ser baleado por oficiales de la Policía de la Ciudad.

Las pericias, realizadas por los doctores Alejandro Rullan Corna y Patricia Gomez, determinaron que la causa de muerte fue una “lesión por proyectil de arma de fuego en cráneo” y “hemorragia meningoencefálica”.

En un principio, se dijo que Lucas había recibido dos disparos en el cráneo, sin embargo la autopsia lo descartó y confirmó la presencia de un solo proyectil. Este dato es determinante al avanzar en la investigación para determinar la culpabilidad de los imputados. Se trata del inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas, quienes se desempeñaban en la brigada de Sumarios e Investigaciones de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!