ISRAEL (ADNSUR) - La sociedad NanoScent, una empresa emergente (start-up) especializada en el análisis de olores gracias a algoritmos y basada en Misgav (norte de Israel), puso a punto una prueba que hace pensar en los test de alcoholemia, con la diferencia de que hay que expirar por la nariz -y no por la boca- a un tubo ubicado en una de las fosas nasales. Esto se hace con el objetivo de realizar pruebas a gran escala y permitir “un retorno a la normalidad”

El tubo es conectado luego a un pequeño aparato -a su vez conectado con un teléfono móvil- que zumba ligeramente al aspirar el aire. En escasos segundos, el resultado aparece en el teléfono. Así lo detalló Infobae.

La empresa ha analizado el aliento de miles de israelíes contagiados e identificado luego los olores específicos de quienes son portadores del virus. ”Se puede detectar quién es, o quién podría estar contaminado por el virus”, explicó Oren Gavriely, director general de NanoScent.

Los ensayos en curso en Israel han dado resultados cercanos al 85% de precisión. La tecnología, que podría recibir autorización para salir al mercado, está siendo probada en el marco de un proyecto piloto llevado a cabo en Europa, dijo el director a la AFP.