BRASIL - Tras cuatro meses sin ver a sus alumnos debido a la suspensión de clases por la pandemia de coronavirus, Maura Silva, docente de educación primaria de Río de Janeiro, ideó una forma de poder abrazaros nuevamente.

Según cuenta, destinó una parte de su sueldo para adquirir los trajes impermeables que les daría a sus 57 alumnos, las golosinas que también les entregó, y las mascarillas que ella misma cosió.

Estos kits de abrazos le permitieron volver a estar cerca de sus alumnos, brindarles afecto, y fortalecer su vínculo.

"Yo lo estaba necesitando, y ellos también", asegura en una entrevista a la CNN. La reacción emocionada de los pequeños demuestra que Maura tenía razón.

Asimismo, con un creciente número de contagiados y fallecidos por coronavirus en el país, considera que aún no están dadas las condiciones sanitarias para reiniciar el dictado de clases.