Eldina Jaganjac vive en Copenhague, Dinamarca. Creció en una pequeña ciudad donde se esperaba que la gente observara rígidas normas de belleza. Pero se sintió frustrada ante la expectativa de que las mujeres tuvieran que estar sin vello y en marzo de 2020 decidió dejar de depilarse.

"Antes de dejar que mi vello creciera, sentía que había opciones extremadamente limitadas sobre cómo se suponía que debían verse las mujeres", dijo Eldina. "En comparación con los hombres, se espera que gastemos mucho más tiempo y dinero en nuestra apariencia solo para ser considerados visualmente aceptables en la sociedad, especialmente cuando estás en espacios públicos".

Del Instagram de eldina_jaganjac

Y continúa: "Si un hombre no se afeita y no se depila las cejas, nadie se da cuenta ni comenta y no es nada fuera de lo común. Solía no sentirme cómoda al salir a la calle a menos que mis cejas fueran de tamaño pequeño, y no iba al gimnasio a menos que mis piernas estuvieran bien afeitadas. Ahora, opté por centrarme en las tareas y metas que necesito haber hecho y menos en cómo me veo mientras las hago y si le agrado o no a la gente".

Aceptar su vello facial ha aumentado la confianza de Eldina, y no le molesta en absoluto lo que otras personas piensen de su apariencia. Eso es a pesar de que a veces recibe comentarios groseros y miradas de extraños. "No me importa lo que piense la gente", dijo.

Dejó de depilarse hace más de un año y desde redes sociales milita contra los estándares de belleza

"Es una elección personal que todos pueden hacer por sí mismos, y deseo que a la gente no le importe, sin importar cómo elija verse una mujer. He tenido gente que se me ha acercado en la calle y me ha dicho que estaba bien y otros que me han insultado", añade.

Y agrega: "He tenido algunos comentarios groseros aquí y allá, pero muy pocos eran de adultos. En su mayoría han sido adolescentes en las redes sociales diciéndome cómo realizar el arte del aseo personal. Creo que es difícil entender los roles de género cuando eres un adolescente y estás creciendo, así que creo que ver a una mujer haciendo algo que se considera menos femenino confunde a estos adolescentes".

Se da cuenta que muchos la miran: "Estoy seguro de que hay algunos comentarios negativos a mis espaldas, pero eso realmente no me importa. He notado que algunos hombres adultos miran mis piernas sin afeitar y mis cejas como si tuviera una tercera cabeza".

Eldina ahora ve su apariencia inusual como un beneficio, ya que le permite descubrir rápidamente si alguien vale la pena su tiempo. Su ceja y bigote proporcionan un barómetro fácil para ver qué tan crítica es una cita. "Puedo eliminar a las personas más conservadoras desde el principio", explica.

Eldina dice que tiene más confianza que nunca: "mi decisión me ha ayudado a ser más abierta y creativa visualmente y a tener más coraje. Creo que deberías hacer lo que quieras hacer. Quiero transmitir el mensaje de que todos somos diferentes y está bien. No hay nadie correcto o incorrecto, pero todas las personas, independientemente de su género, deberían tener derecho a hacer lo que quieran con su apariencia. Haz lo que te resulte cómodo y los amigos adecuados se quedarán".

Fuente: Clarín

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