Épsilon, así se llama, por la quinta letra del alfabeto griego, es una nueva mutación del virus SARS-CoV-2 y preocupa porque es la que tiene mayor capacidad para burlar el sistema inmunológico.

La Argentina es uno de los 34 países fuera de los Estados Unidos en los que se reportaron casos de esta variante, considerada por la Organización Mundial de la Salud como una de las “variantes preocupantes”. 

“La característica de Épsilon es que es una variante producida a partir de tres mutaciones mayores a nivel de la proteína S. Esto hace que sea mucho más agresiva, porque tiene más escape inmunológico. Logra burlar al sistema por tres frentes distintos”, explicó a La Nación la infectóloga Elena Obieta, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

¿Cómo es posible que haya casos locales sin contacto con el lugar de origen? “Puede aparecer la misma mutación sin contacto de viajero. La variante Épsilon se produce cuando el virus se duplica fallado. Como este virus tiene preponderancia de falla, puede ocurrir en forma simultánea a personas en distintas partes del mundo. Para decirlo de forma sencilla, sale mal copiado un aminoácido”, explicó Obieta. Es decir que se trata de una variante que no sólo se transmite por contagio sino que también puede generarse sola.

“Sin embargo, la buena noticia es que según la experiencia que se tiene hasta el momento, esta variante no se hace rápidamente protagonista. Tiende a agotarse y predominan las otras. Es decir, que es más audaz al desafiar al sistema pero, jaqueada por las otras variantes tiende a agotarse. Pero, por ahora esto es solo una especulación. Podría cambiar. Por ello, tenemos que asegurarnos de tener la población 100% vacunada”, agregó.

Las mutaciones se dan porque hay circulación viral, explica. Mientras pasan de un sujeto a otro, se modifican. “Si logramos cortar la circulación comunitaria dejarán de mutar”, manifestó.

“La variante Épsilon tiene un aumento de la transmisibilidad y alguna capacidad adicional para evadir el sistema inmune. Esto significa que la persona necesita mayor cantidad de anticuerpos para neutralizar la acción de esta variante. La efectividad de la vacuna disminuye porque en realidad se requieren más anticuerpos. Por eso y para todas las variantes que evaden el sistema inmune, completar las dos dosis. Esto para la vacuna Pfizer, para la Sputnik V o para cualquiera”, apuntó el infectólogo Eduardo López.