COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Uno de los femicidas más renombrados en el país es Ricardo Barreda, quien en 1992 asesinó a su esposa, Gladys McDonald, a sus dos hijas, Cecilia y Adriana Barreda, y a su suegra, Elena Arreche.

En ese momento lo condenaron a prisión perpetua, pero luego se le otorgó el arresto domiciliario. El femicida se casó luego con Berta André, pero su imagen y nombre quedaron marcados por su cruenta historia de asesinatos y violencia.

El pasado 25 de mayo, Ricardo Barreda murió en el geriátrico donde estaba internado. Ahora el único amigo del femicida que lo iba a visitar fue a su tumba para colocar una cruz y junto a ella puso un epitafio que generó mucha polémica.

“Arrepentido de mis pecados cometidos”, dice la placa junto al nombre del múltiple femicida y sus fechas de nacimiento y defunción. El cuerpo de Ricardo Barreda está ubicado en el cementerio municipal de la localidad de José C.Paz. Y un día como hoy cumpliría 84 años.

Pablo Marti fue quien colocó la cruz. Se trata de un reconocido escritor encargado de ser el último biógrafo de Barreda, según detalló Telefé Noticias. 

Colocaron una cruz en la tumba del femicida Ricardo Barreda con un polémico epitafio

El hombre pidió permiso para acceder a la tumba del asesino y colocar, alrededor de las 9 de la mañana, la cruz de madera con el epitafio en metal.

El odontólogo fue condenado a prisión perpetua en 1995 por el triple homicidio calificado de su esposa, Gladys McDonald (57); sus dos hijas, Cecilia (26) y Adriana (24); y el homicidio simple de su suegra, Elena Arreche (86), cometidos en su casona de La Plata.