Faltan cinco minutos para la una de la tarde. Es el Día del Periodista en Argentina, en homenaje a la Gazeta de Buenos Aires, el primer diario del país que fundó Mariano Moreno, y Aníbal "Cococho" Micardi (69) recién llega a su casa de realizar trámites en el banco. 

Son los primeros días de junio y sus jornadas son muy distintas a aquellas en que corría de la radio a su casa y de su casa al canal, un trayecto que hizo durante varias décadas. Por estos días "Cococho", tal como se lo conoce en el medio, está retirado de la actividad periodística, abocado a los beneficios de la jubilación, disfrutando de sus afectos, y solo despunta el vicio como prensa de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia.

“Es lo único que no dejé”, le dice a ADNSUR. “Pasa que me entretiene, me hago algunas visitas a los campos, no tengo horario, trabajo muy libre, así que es otra historia, porque estuve 45 años levantándome a las cinco menos cuarto de la mañana y ahora me encontré de pronto con la libertad. Aparte compartís con otra gente. Es otra historia, mucho más tranquilo”, agrega, demostrando que tal como dirá después el fuego sagrado del oficio sigue intacto.

Aníbal “Cococho” Micardi, el periodista de Comodoro que hizo de la televisión y la radio su marca registrada

Aníbal Micardi es el periodista de Comodoro que hizo de la televisión y la radio su marca registrada. Fue la imagen de Canal 9 y un emblema de LU4. El hombre que las nuevas generaciones vimos en la Feria de las Colectividades Extranjeras, pero también en las Exposiciones Ganaderas de la Sociedad Rural, y que mejor que contar su historia en este Día del Periodista, una fecha distinta por la pandemia que cambió todo hace más de un año.

UN AMOR DE TODA LA VIDA

Pocos saben que el verdadero nombre de "Cococho" es Jorge Alberto Álvarez. En tiempos de inmigrantes, él nació y creció en Comodoro Rivadavia, cuando la ciudad aún era pueblo y todavía estaban vigentes los campamentos petroleros.

Precisamente en el campamento de yacimiento El Tordillo pasó los primeros años de su infancia. Su padre trabajaba en YPF y cumplía funciones en esa zona. Allí cursó los primeros años de la primaria, nivel que finalmente terminó en la Escuela N° 2 de Frontera del barrio General Mosconi. 

Es que cuando tenía unos 10 años, su familia llegó al pueblo y se instalaron al frente de lo hoy es el Museo Nacional del Petróleo, allí donde su papá y su mamá vivieron hasta sus últimos días.

Para "Cococho" fue llegar a un mundo desconocido, una vida totalmente diferente a la que se llevaba en los campamentos petroleros, donde todos se conocían y era como vivir en el campo. 

“En el campamentos éramos muy pocos, nos conocíamos todos, y era una vida muy linda, de disfrutar con los amigos en el mismo ambiente, entre el campo, el fútbol y una escuela con pocos alumnos. De pronto nos encontramos con el gran bullicio de la ciudad, y sobre todo en kilómetro 3 que era el centro por excelencia de la administración de YPF”, recuerda sobre esos años.

"Cococho" hizo de su barrio su casa. Terminó sus estudios en la Escuela de Frontera y luego ingresó al Colegio Perito Moreno, en la orientación Comercial. Allí tuvo sus primeros coqueteos con el periodismo, escribiendo para la revista estudiantil "Peritolandia", y haciendo algunas salidas en Radio Nacional, difundiendo actividades que hacían a la vida educativa.

Hijo de un padre petrolero, amigo de aspirantes a ingenieros, "Cococho" eligió seguir estudiando en la Universidad Nacional, pero quería escaparle a las matemáticas y eligió Geología. 

Su vida universitaria fue otra excusa para seguir haciendo algo que le gustaba. Así oficiaba de presentador en bailes, encuentros estudiantiles y asambleas. Hasta que un día su amigo, Oscar Christoph, le comentó que estaban buscando postulantes para el Servicio Informativo de LU4, una de las dos radios AM que existían en la ciudad. 

"Cococho" lo recuerda como si fuese hoy: “A mi me gustaba todo esto, pero no tenía en claro que me podía llegar a dedicar a los medios de comunicación, al periodismo. En función de esa debilidad un amigo me dice 'tengo un amigo trabajando en LU4'... ese amigo mío era compañero de universidad, y me dijo que estaban precisando gente en el Servicio informativo y se abría un concurso. Yo no tenía ni idea, trabajaba en el Banco Regional Patagónico, que ya no existe más y con eso trataba de morigerar un poco el bolsillo de mis viejos, para ayudar en lo económico. Pero me anote y al poco tiempo me llamaron para concursar”.

"Cococho" recuerda que eran unos 20 postulantes. Admite que no tenía ni idea de lo que era el servicio informativo, pero lo ayudaron sus conocimientos en Mecanografía, materia que había tenido en el Colegio Perito Moreno, y que había estudiado en SUPE (por entonces Sindicato Único Petroleros del Estado), cuando recién se fundó ese histórico edificio. 

Así un día recibió el telegrama que tanto esperaba: había entrado a la radio, y lo mejor era que no estaba solo. También había sido contratado “Víctor Miller”, un compañero de colegio y amigo del barrio que luego fue presentador histórico del Grupo Uno, una leyenda comodorense en los inicios del rock nacional.

Aníbal “Cococho” Micardi, el periodista de Comodoro que hizo de la televisión y la radio su marca registrada

"Cococho" tenía que presentarse a trabajar el 1 de febrero de 1973, pero tenía un problema, su horario se pisaba un poco con su trabajo en el banco. Por suerte, el gerente lejos de contarle las alas lo apoyó y le dijo que se invente un seudónimo para que nadie se de cuenta que era él.

Así, una noche de verano, en una famosa pizzería que funcionaba frente a lo que hoy es Diario Crónica, nació Anibal Cococho Micardi: el nombre por su amigo “Pila” Silveira, y Micardi por la unión de letras de los apellidos y nombres de quienes compartían esa noche la mesa: Pablo Mikytin, Cristoph, Oscar "Chirolita" Ríos, Alberto y Carlos Diz.

A la distancia, "Cococho" asegura que entrar al servicio informativo fue un mundo nuevo. “Fue todo un descubrimiento, llegar a la sala del servicio informativo donde se escribían los boletines con esa vieja Lexicón de la década del 80. No había cómo recibir noticias; se recibían a través de los aparatos de recepción que eran gigantescos, y con ellos teníamos conexión con las radios de Buenos Aires, en nuestro caso Radio El Mundo. Entonces tomábamos los boletines, los grabábamos y tratamos de llevarlos a la escritura con nuestra propia redacción. Y después teníamos periodistas de calle. Ahí empecé yo para empezar a codearnos un poco con la realidad y empezar a juntar experiencia”.

Era un Comodoro distinto. Por ese entonces, había solo dos radios: LU4 y Nacional, un Canal de televisión, fundado 9 años antes, y dos diarios: Crónica y El Patagónico. Como cuenta "Cococho" todo se escribía a máquina. No había teléfonos celulares, computadoras, transmisiones en vivo y tampoco alertas web. Había que escuchar la radio, leer el noticiero de la noche o bien el diario por la mañana. Sino lo hacías, no ibas a saber qué pasaba.

"Compartimos mucho con los periodistas de los diarios. Nos encontrábamos en la calle, en el Concejo Deliberante que sesionaba en horas de la noche. Lo que pasaba con el gobierno de la provincia es muchas veces se cubría en Rawson y nos mandaban a buscar con la camioneta de la provincia. Nos llevaban y nos traían; una realidad muy distintas a la de ahora", recuerda Micardi sobre esos años.

Hombre inquieto y con ganas de trabajar a los dos años "Cococho" comenzó a trabajar para la Agencia de Noticias Telám, y tiempo después comenzó a realizar colaboraciones para el programa “Mañanas Alegres” de Carlos Omar. Fue recién en 1978, una semana antes del inicio del Mundial, cuando "Cococho" ingresó por primera vez a Canal 9. 

Su primera función fue presentar los partidos de la Copa del Mundo en un equipo integrado por Dick Arnaldo Almonacid, José Andrés Chicha y Juan Alberto González. Pero cuando terminó el mundial, "Cococho" se incorporó al Servicio de Noticias, haciendo notas de calle, recorriendo la ciudad en crecimiento. 

Con su ingreso al canal tuvo que dejar la Agencia Telám, y poco tiempo después fue ascendido a jefe del servicio informativo de la radio. Pero la vida le traería nuevos desafíos ya que en 1986, cuando LU4 fundó Alfa, su FM hermana, le propusieron realizar un programa periodístico con móviles y llamados, algo nuevo para la época.

Así, junto junto a Marcelo Valey y Alberto Puccini iniciaron "Estación Alfa", programa que estuvo en el aire hasta su retiro.

SU MOMENTO MÁS IMPORTANTE

En su vida, "Cococho" hizo de todo. Fue prensa del Automoto Club de Comodoro Rivadavia, cuando Héctor Costilla fue presidente. También trabajó con el Automóvil Club Argentino; tuvo un programa de la disciplina llamado “Bandera en Alto” en Canal 9, fue presentador de la Feria de las Colectividades y también de las exposiciones ganaderas de la Sociedad Rural, tarea que comenzó a desempeñar en 1991 y que aún hoy mantiene para despuntar el vicio. Pero al momento de elegir una cobertura, no duda: la Guerra de Malvinas, algo que recuerda en su retina.

“La noche del 2 de abril estuvimos de guardia con todo el servicio informativo. Mandaron orden de la Secretaría de Comunicación del Gobierno de que todos los medios que dependían del área tenían que estar de guardia esa noche. Suponíamos que algo iba a pasar, pero no imaginábamos que era esto. En la previa se vivía un clima algo extraño y cuando la gente se enteró del desembarco toda la gente salió a la calle, parecía un mundial de fútbol. Eso se dio en todo el país y Comodoro Rivadavia no fue ajeno a lo que pasaba. Nosotros salimos en calle Moreno, instalamos equipos, pero fue algo muy genuino de parte de la gente. Fue impresionante”, dice transmitiendo en sus palabras lo que en ese momento se vivió.

Aníbal “Cococho” Micardi, el periodista de Comodoro que hizo de la televisión y la radio su marca registrada

"Cococho" junto a Daniel Alonso, Alfredo Luenzo y Carlos "Napo" Acosta fueron los periodistas de Comodoro Rivadavia que viajaron a la isla el 3 de abril. Lo hicieron junto a un grupo de comunicadores de todo el país, aunque nadie imaginaba el desenlace que tendría el conflicto poco tiempo después.

A la distancia, admite que esa fue la cobertura más importante de toda su carrera, aquella que comenzó a llegar al final en febrero de 2018, cuando se retiró de LU4, accediendo a los beneficios de la jubilación.

Un año más siguió en Canal 9. Sin embargo, en diciembre de 2019 quiso decir adiós, y disfrutar de todo aquello que había postergado durante 45 años.

Por estos días Aníbal disfruta de sus amigos y su familia. Aún espera ser abuelo se mantiene informado como lo hizo toda la vida. Es que como dice "a uno le queda el fuego sagrado, algo difícil de olvidar".