COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El IFE fue un aporte para que miles de trabajadores obtuvieran un fondo básico para sobrevivir a este momento de la pandemia. Se trata de un monto de $10 mil que se cobró dos veces, en los meses de mayo y junio, aunque algunas personas recién en estos días están recibiendo el segundo pago.

Laura Strumia, acompañante terapéutica y monotribustista social, accedió al IFE y aseguró que “este Ingreso Familiar de Emergencia si sirvió, no reemplaza el sueldo completo pero sirvió para lo urgente y eso claramente no es poco”.

El monotributo social es una herramienta para que los trabajadores más vulnerables del país emitan facturas por sus servicios, pero al mismo tiempo abonen jubilación y obra social, ambos ítems están subsidiados a nivel nacional.

“El monotributista social paga $520,61 y puede facturar lo mismo que factura el de la categoría A. Te permiten un máximo por año $206 mil y en la constancia de inscripción abajo dice: Monotributo Social Categoría A.  ¿Esto por qué? Porque hay muchas provincias donde el monotributo social está exento de ingresos brutos. Es para que mucha gente vaya ingresando al sistema”, sostuvo Noelia Villafañe, Presidenta de Monotributistas Asociados de la República Argentina (MARA).

La asociación que nuclea a los monotribustas en el país registró que solo el 5,8% de los 228.000 asociados accedió al IFE. Villafañe planteó que esto fue así porque “solamente estaban contemplado el universo de monotribustas sociales, categoría A y B. De esos, los interesados tenían que pasar por una serie de filtros, como el consumo con tarjeta de crédito. Los gastos que tiene el monotributista con tarjeta es alto porque se financia usándola”.

Las cuentas son simples, si un monotributista social solamente puede facturar $206 mil al año, al dividirlo en 12 meses, accede a un sueldo de 17.160 mil pesos, en una ciudad como Comodoro Rivadavia donde la canasta básica ronda los $60 mil.

En Chubut el 27,16% de la población activa accedió al pago del IFE..