Ted, un perro cruza entre schnauzer y poodle, se hizo conocido en 2016 cuando su dueño, Andy Szasz, estaba internado en el Hospital General de Southampton, ubicado en Reino Unido. Los médicos tuvieron que inducirlo al coma por desarrollar una neumonía mientras recibía tratamiento para el cáncer de intestino que padecía.

Pero algo inesperado ocurrió. Según el medio The Times, despertó tres días antes de lo programado al escuchar el ladrido del pequeño Teddy, que lo habían llevado una vez allí para que lo vea.

"Ladró y luego se colocó en mi pecho y poco después me desperté", contó el hombre de 65 años. Y agregó: "Me sorprendió mucho ver a Ted, pero mi mente estaba decidida, él es mi ángel guardián".

Después de que Szasz, ingeniero civil, abriera los ojos, los médicos permitieron que la mascota ingresara regularmente al hospital y ayudara en la recuperación de su amo. Cuatro días después, le dieron el alta y pudo regresar a casa con su perro y su esposa Estelle, de 52 años.

Lo que ocurrió llamó la atención de la Asociación para la Prevención de la Crueldad a los Animales (RSPCA, por sus siglas en inglés) y le otorgaron un premio a Ted en 2017. Pero no sólo eso. Las autoridades de la organización, que es el espacio de bienestar animal más grande y antiguo del mundo con sede en Inglaterra y Gales, decidió reclutar al animal para Pets As Therapy (Mascotas como Terapia).

Estelle y Szasz aceptaron y Ted ingresó a RSPCA en noviembre pasado. La pareja misma lo lleva a los distintos hospitales de la zona que el espacio les indica. Ahora, el pequeño perro es voluntario y su "trabajo" consiste en visitar a enfermos y médicos para llevarles un poco de alegría.

"Es asombroso ver las sonrisas en los rostros de tantas personas cuando ingresa al hospital. Y a Teddy le encantan todos los mimos que recibe, es asombroso cómo los animales afectan nuestras vidas", contó Szasz.

Hace un tiempo, Ted volvió al Hospital General de Southampton donde había sido internado su dueño y visita las instalaciones semanalmente. "Es inteligente, cariñoso, leal, gracioso y un pequeño personaje", escribieron en el Facebook de la institución.

Ted tiene grandes compañeros en sus visitas, como Leo, un golden retriever que es voluntario desde hace varios y visita el área de niños del Hospital General de Southampton.