SANTA CRUZ (ADNSUR) - A raíz del brote de casos de coronavirus que afecta a Río Gallegos desde las dos últimas semanas, el Gobierno de Santa Cruz anunció la vuelta a la fase de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio.

La decisión fue tomada por la gobernadora Alicia Kirchner y el intendente Pablo Grasso. En una reunión de gabinete que se concretó este viernes por la tarde en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, se definieron las medidas que regirán a partir de las 00:00 horas de este sábado 1 de agosto.

Según informó La Opinión Austral, en virtud a la evolución del brote que inició el 14 de julio y de la situación epidemiológica, se definió solicitar a Nación que la ciudad de Río Gallegos implemente medidas más estrictas.

Además de la gobernadora y el jefe comunal se encontraban presentes, el jefe de Gabinete Leonardo Álvarez; los ministros de Gobierno, Leandro Zuliani; de Salud y Ambiente, Juan Carlos Nadalich; de Seguridad, Lisandro De la Torre; de Trabajo y Seguridad, Teodoro Camino; de Economía, Ignacio Perincioli (de manera virtual); la ministra de Producción, Comercio e Industria, Silvina Córdoba; secretaria General, Claudia Martínez y la presidenta del Consejo Provincial de Educación, María Cecilia Velázquez.

También y en función de la redacción del decreto que regirá a partir de este sábado, estaban presentes el fiscal de Estado, Fernando Tanarro y el secretario de legal y técnica, Sergio Sepúlveda.

Luego de escuchar atentamente al ministro de Salud y en base a las propuestas presentadas por cada una de las carteras provinciales, la gobernadora definió en conjunto con el intendente la necesidad de implementar medidas que disminuyan la circulación de la población en Río Gallegos.

Se trata de una instancia de aislamiento social obligatorio, que reduce la circulación vehicular de 10 a 17 horas por número de DNI; a la vez que estipula actividades esenciales que estarán exceptuadas en el marco de los próximos 14 días.

Tanto representantes del gobierno como del municipio trabajan en el detalle técnico del decreto que se conocerá a la brevedad.

El brote de contagios comenzó el martes 14 de julio: el caso del camionero que consultó al 107 por la alteración del gusto y olfato y finalmente fue diagnosticado positivo a COVID-19.

Los contactos estrechos de su familia, rápidamente siguieron el mismo paso y al día siguiente 12 nuevos casos habían sido confirmados. Era el inicio de una cadena de contagios.

A partir de allí, el número creció día a día y hasta el momento el número de casos activos en Río Gallegos es de 352, con tres pacientes fallecidos