ESTADOS UNIDOS - Nuevos estudios científicos concluyeron que el uso de ibuprofeno no está asociado con una mayor mortalidad o empeoramiento de síntomas entre los pacientes con Covid-19.

Siete estudios recientes concluyeron que no hay asociación entre el consumo de ibuprofeno, naproxeno sódico y otros antiinflamatorios no esteroides (AINE), y el empeoramiento de los resultados clínicos en pacientes con coronavirus.

En los comienzos de la pandemia, a medida que el síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) comenzó a transmitirse y propagarse en el mundo, habían surgido dudas sobre los posibles riesgos que existían al administrar ibuprofeno a pacientes con COVID-19 y empezaron las preocupaciones acerca de la seguridad del uso de los AINE.

Esos temores se vieron acrecentados por declaraciones de algunos funcionarios europeos y de la propia Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, tanto la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), entre otros, señalaron la falta de evidencia científica para respaldar las advertencias contra el uso de AINE en COVID-19.

Asimismo, subrayaron la necesidad de contar con mayor información sobre cualquier efecto secundario de los AINE en el pronóstico y tratamiento de la enfermedad.

Estudios científicos recientes realizados con pacientes de todo el mundo diagnosticados con COVID-19 concluyeron que no existe asociación entre tomar AINE (incluidos ibuprofeno y naproxeno sódico) y el empeoramiento de los resultados clínicos.

En uno de los estudios divulgados por publicaciones científicas se señala que "la administración de AINE no se asoció con mortalidad a los 30 días, hospitalización, ingreso en UCI, ventilación mecánica o terapia de reemplazo renal en individuos daneses que dieron positivo para SARS-CoV-2".

Asimismo, en otro estudio se especifica que "el uso de ibuprofeno no se asoció con peores resultados clínicos, en comparación con paracetamol o sin antipirético", y concluye que "el uso de AINE antes del ingreso no está asociado con insuficiencia renal o aumento de la mortalidad" en los pacientes con coronavirus.

Los antiinflamatorios no esteroideos son un grupo químicamente heterogéneo de fármacos principalmente antiinflamatorios, analgésicos y antipiréticos, que reducen los síntomas de la inflamación, el dolor y la fiebre respectivamente. Todos ejercen sus efectos por acción de la inhibición de la enzima ciclooxigenasa.

En oposición a los corticoides, el término "no esteroideo" se aplica a los AINE para recalcar su estructura química precisamente no esteroidea y la menor cantidad de efectos secundarios.

El AINE prototipo es la aspirina y le acompañan una gran variedad de ácidos orgánicos, incluyendo derivados del ácido propanoico (como el ibuprofeno y naproxen), derivados del ácido acético (como la indometacina) y ácidos enólicos (como el piroxicam), todos competidores con el ácido araquidónico por el sitio activo de la ciclooxigenasa.

Desde el 2012, en los consensos internacionales se excluye de los AINE al paracetamol, el antifebril más comúnmente empleado para contagiados de coronavirus, por su escasa acción antiinflamatoria.