COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La reciente modificación de la nueva ley de alquileres genera por ahora más dudas que certezas en torno a si habrá un mayor marco de equilibrio entre las partes, más allá de los objetivos anunciados al momento de su tratamiento. Si bien se trató de una iniciativa que en su momento fue impulsada por la mayor parte del arco político, la norma no parece dejar conformes hoy a muchos sectores, incluso a los legisladores que participaron de su elaboración.

Aquí, los principales cambios:

1) Extensión de plazos a tres años. Tanto para viviendas familiares como para el ámbito comercial, el plazo que regía con anterioridad era de dos años, a partir de una modificación establecida en el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación. La nueva ley aplica una serie de cambios al Código, alargando el vínculo contractual. Además, a partir del sexto mes, el inquilino podrá dejar la propiedad con un preaviso de 90 días, en cuyo caso no estará obligado a pagar multa por la rescisión anticipada. Este punto, al igual que otros vinculados a las condiciones de prórroga o devolución del mes de garantía en efectivo, al valor actualizado del último mes, fueron interpretados como perjudiciales para los propietarios, según evaluaron referentes del sector.

2) Fórmula de actualización anual. Estará regida por una combinación entre el índice inflacionario, que se ubicó en el 50 por ciento en los últimos dos años, y el RIPTE (evolución de salarios formales), que ha crecido a un ritmo menor al 30 por ciento. Quienes cuestionaron la nueva norma, desde el mercado inmobiliario, aseguran que las proyecciones dan cuenta de que ese índice arrojará un aumento mayor al que regía con anterioridad, que se ubicaba entre 30 y 35 por ciento anual, con una adecuación cada seis meses. Si esto fuera así, la nueva fórmula resultaría perjudicial para el inquilino.

3) Regulación versus ley de oferta y demanda.  Más allá de la intención de equilibrar la relación entre las partes, quienes conocen la actividad aseguran que la misma se seguirá rigiendo por una realidad de mercado que se vincula con la oferta de propiedades y la demanda.

En Comodoro Rivadavia, el alto déficit de viviendas familiares lleva a que la demanda sea constante, por lo que es difícil vislumbrar una desaceleración de precios. Sin embargo, en locales comerciales podría darse el efecto inverso, a partir de la gran cantidad de locales comerciales que se han desocupado en los últimos meses, por efecto de la paralización económica de la pandemia. Si la baja de 110 comercios reconocida por la Cámara de Comercio se condice con igual cantidad de locales vacíos, ese efecto podría verse en los próximos meses, aunque  en parte ya comenzó a verificarse. Han sido muchos los casos de acuerdos entre propietarios y sus inquilinos, en los que se acepta reducción del monto mensual, a cambio de mantener la propiedad ocupada.