CAPITAL FEDERAL - El Gobierno y la Corte acordaron avanzar en un proyecto de reformas procesales urgentes para acelerar y acortar las causas penales.

El martes pasado, el ministro de Justicia, Germán Garavano , visitó en el Palacio de Tribunales a tres miembros de la Corte: Lorenzetti, Elena Highton y Horacio Rosatti. El clima fue algo hostil con Garavano después de sus críticas a la acordada que le negó la habilitación al tribunal oral que iba a juzgar a Cristina Kirchner , un tema que todavía no está terminado. Si bien bajó la tensión, la Corte debe responderle ahora al Consejo de la Magistratura sobre los "alcances" de su acordada, y en el Gobierno anuncian que presentarán un pedido propio de aclaratoria sucinto y no beligerante.

Mientras tanto, la idea de la Corte y de Garavano es avanzar ya con estas leyes de transición, que según sostienen ambas partes, no son un boicot de los jueces al acusatorio sino un acercamiento al futuro sistema.

En el sistema acusatorio un aspecto clave es que la investigación pasa a ser responsabilidad de los fiscales y ya no de los jueces. Pero no está previsto que los jueces vayan a avanzar ahora en esa transferencia de atribuciones. Y no parece ir hacia el acusatorio la propuesta de ampliar la oficina de escuchas judiciales, que depende de la Corte, y convertirla en una "oficina de investigación criminal sofisticada". Durante los debates, hubo magistrados que advirtieron que si las investigaciones van a depender de los fiscales, una oficina así debería estar en el Ministerio Público. Dentro de la Corte hay discusiones sobre esto.

Otros puntos impulsados por la Corte que tienen el apoyo del Gobierno son la idea de extender los casos de flagrancia, mejorar las estadísticas y avanzar en el expediente digital en varios fueros, para erradicar los escritos en papel.

El Poder Ejecutivo insiste también en que la Justicia trabaje en doble turno para extender el horario de atención y que revea las ferias judiciales. La Corte lo está analizando, pero en los debates los jueces no mostraron interés por cambiar ni horarios ni ferias.