EL CALAFATE (ADNSUR) - Luego de semanas de preocupación por la aparición de casos de estafas con tarjetas de débito, la Policía detuvo ayer en El Calafate a los responsables de instalar los ‘skimmers’ en los cajeros automáticos. Eran dos turistas búlgaros. La modalidad parece venir de Europa, ya que hace dos años se detectó un caso idéntico con italianos.

Detuvieron a dos turistas búlgaros que clonaban tarjetas

La aparición de dispositivos para clonar tarjetas de débito en cajeros de El Calafate es noticia desde finales de octubre, cuando los usuarios comenzaron a detectar anomalías a la hora de intentar retirar dinero, lo que inició una investigación por parte de Delitos Complejos.

La operación consistía en la colocación de ‘skimmers’, que son aparatos que almacenan datos de la banda magnética de la tarjeta que ingresa al cajero, mientras una microcámara toma el número de la clave que el usuario marca en el teclado.

El sábado por la mañana, un nuevo hecho de estas características fue denunciado cuando un vecino de El Calafate alertó a la Policía luego de encontrar este dispositivo en un cajero del Banco Patagonia ubicado en avenida Libertador, en pleno centro.

Cuando la Policía llegó al banco, recuperó el dispositivo plástico de color negro y con una ranura, que había sido colocado en un sector próximo al teclado numérico. Con la intervención de la División Criminalística y la de Narco Criminalidad, dependiente de la Superintendencia de Policía Judicial e Investigaciones, solicitaron al personal de seguridad del Patagonia que habilitara las imágenes de la cámara de seguridad del lugar para intentar identificar a las personas que habían colocado el skimmer.

Según destaca La Opinión Austral, el banco entregó las filmaciones en horas de la tarde y ahí los investigadores pudieron ver a dos hombres que, por la vestimenta, les parecieron foráneos, razón por la cual emprendieron una pesquisa por los hoteles de la localidad.

Así, descubrieron que los sospechosos habían estado alojados en el hotel Amado, en pleno centro, cuyo propietario pudo brindar la información que registró de sus pasaportes, determinándose que eran de nacionalidad búlgara con edades de 24 y 29 años.

Los hombres se habían registrado el 3 de enero y según el propietario del hotel, mostraron un comportamiento antisocial. No salían de la habitación durante el día ni participaban de excursiones, pero además se negaban a que el personal de limpieza ingresara a la habitación, razón por la cual ya no les iban a renovar la estadía.

Si bien se desconoce si antes estuvieron en otros hoteles, la Policía los encontró ayer a las en 10:20 de la mañana en la habitación 32 y los detuvo. Se trata de Nedyalcov Luko (24) y Georggi Aleksiev (28).

Cuando se dio intervención al juzgado que conduce Carlos Narvarte y se libró la orden de allanamiento, pudieron secuestrarles dos notebook, cuatro celulares smartphone, cinco skimmer, con sus correspondientes cámaras espías, cables de conexión artesanales, herramientas artesanales de precisión, pegamentos varios, cintas de doble adhesión, tester digital, pendrives, cargadores de celular, prendas de vestir que figuraban en las imágenes de la entidad bancaria y tickets de movimientos de cajeros ATM.

El caso de los estafadores búlgaros se da a días de que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia bullrich, adelantara que el Gobierno intentará establecer una ley que permita la rápida expulsión de aquellos extranjeros que cometan delitos.

“El objetivo es que todo aquel que se radique en la Argentina, lo haga con el objetivo de colaboración, de sentar su familia y sus bases, pero que no venga a delinquir”, manifestó Bullrich.

Datos oficiales del Ministerio de Justicia aseguran que, de casi 98 mil detenidos en todo el país, apenas 7.788 se corresponden con extranjeros, un número que no llega al 8% del total, número que incluye a condenados y personas con prisión preventiva.