RAWSON (ADNSUR) – Durante la audiencia por la causa Embrujo, declaró Cristian Guisande quien ocupaba el cargo de director de Viviendas Oficiales. El fiscal Omar Rodríguez explicó en diálogo con ADNSUR que el acusado “firmaba las actas de contratación de inmuebles que le pasaban de la Unidad de Gobernador, sin confirmación”. En tanto, el imputado dijo que lo obligaron a firmar actas de recepción de obras que él nunca pudo constatar, que lo hizo para no perder el trabajo.

“Colabora con el grupo con el cargo que ostentaba, haciendo informes falsos porque eran otorgados por Diego Luters y él solo firmaba. Todas las actas donde constataban los daños de las casas, no eran verdad”, remarcó.

Dado que Gabriel Romero puntualiza acerca de la falta de antecedentes, el fiscal indicó que “se da una paradoja porque el delito de la figura principal, que es el lavado, no exige sentencia condenatoria pero sí un agravante de esa figura delictiva. Es una contradicción porque si la figura principal no es necesaria una sentencia condenatoria previa, menos será necesaria un agravante de esa figura”.

Consideró que “no sólo era un acto aislado, sino que era una actividad propia desarrollada por un buen tiempo donde incorporaban bienes a empresas fantasmas”.

Respecto al planteo de que no imputaron a la empresa, indicó que “es una postura de la defensa pero el agravante es cuando lavo usando una empresa como es este caso. Puedo comprar una chacra y poner una plantación y no ser necesariamente una persona jurídica, cuando se agrava”.