Tres adolescentes finlandenses fueron condenados en las últimas horas por haber torturado hasta la muerte a un compañero de clases, en un hecho que causó conmoción en el país escandinavo.

El crimen había sido cometido en diciembre de 2020, cuando los tres responsables tenían 16 años, y tuvo lugar tras tres meses de acoso constante ante la víctima, quien vivía en un hogar de acogida.

Según se supo, antes de asesinarlo los condenados agredieron "sádicamente" al joven durante varias horas, en un parque de Koskela, al norte de la capital, Helsinki, en un crimen que fue calificado como "espeluznante" por la ministra del Interior local, Maria Ohisalo.

Los tres acusados por el hecho conocían a la víctima desde hacía muchos años, cuando compartían el jardín de infantes, y se declararon inocentes durante el juicio pese a que la fiscalía confirmó que el episodio se dio por daños cerebrales y una perforación pulmonar provocada por la rotura de costillas.

En base al Tribunal, el grupo actuó en coordinación, con más de 100 lesiones registradas en el cuerpo de la víctima, "de forma especialmente brutal y cruel".