Al poledance se lo relacionó constantemente con una actividad que cosificaba a la mujer y la exponía. Quien hiciera este baile no era bien visto. Sol no piensa lo mismo. Cuando era muy pequeña vio un video musical: una chica bailando en el caño y sintió que ahí había una mujer muy poderosa. Fue entonces que decidió que ella quería hacer lo mismo. Asegura que el poledance la hizo más fuerte desde lo espiritual y lo físico y hace años que hace acrobacias y trucos en el aire,  arriba de un caño.

"La mujer en el caño no es un objeto -afirmó Sol-. La mujer  tiene el poder cuando está ahí parada. Atrás quedó el estigma y cada vez hay más mujeres y hombres que se animan a realizar esta expresión artística, donde el cuerpo es un instrumento para contar y que también requiere de mucho entrenamiento físico".

Una de las constantes preguntas de muchos es por qué se hace con tan poca ropa y la respuesta no tiene demasiados secretos: la piel de las personas es el principal agarre en el caño. Hay que levantar el propio cuerpo y llevarlo al límite. Esto implica derribar los prejuicios que se tienen con el cuerpo, aceptarse, enfrentarse al espejo. Se gana seguridad, es una herramienta de empoderamiento.

¿Quién dijo que el poledance era un simple baile? De la mano de Mariela Garolini, en el podcast "Cuál es tu gracia, los invitamos a que conozcan el poledance y a Sol Girardi, husmeen en sus redes y se animen. 😉. 

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!