Nunca fue un impedimento. Al contrario, el viento obligó a que la pelota no vuele, sino que pase entre los pies de los futbolistas. La técnica la tenían y el agregado del juego fusionó a una gran camada. Ese grupo fue comandado por Horacio Bellido, histórico formador y entrenador de la ciudad, e hizo un buen papel en su primera salida contra los grandes. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA