El futbol se detuvo anoche en los Estados Unidos en solidaridad con las protestas por los violencia racista, luego del ataque seguido de muerte a Jacob Blake a quien le dispararon en la espalda.

Luego de que en la NBA, los jugadores de Milkaukee Bucks dejaran la cancha como protesta, el juego que encendió las alarmas en la MLS fue el del Inter Miami y Atlanta United, donde tras un retraso de casi media hora y una charla entre capitanes y árbitros, se decidió que no se jugaría el partido, siguiendo lo que ocurrió en el basquet de la “burbuja” de Orlando horas antes. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA