(Por Seba Guerreiro-PDC) - En el mundo hay ciertas profesiones que brindan tranquilidad, estabilidad y comodidad. Pero también existen trabajos en los que se vive con incertidumbre cotidiana, con nerviosismo, presiones y con la sensación de que en cualquier momento podes recibir un golpe y quedarte sin el mango de todos los meses. Existe gente que se encuentra con la segunda opción y también gente que la elige, aunque el camino sea duro e ingrato.

¿Cómo una persona puede elegir el camino más complejo y sufrido? La respuesta es una sola palabra y no hace falta fundamentarla mucho: “pasión”. Las pasiones, las que dan escalofríos, son aquellas que no se mezclan y que buscan solo un horizonte, aunque en ese horizonte los momentos de felicidad plena sean contados con la mano, porque el bienestar momentáneo o la tranquilidad te la entrega un bendito resultado. Este es el camino que eligen los entrenadores de fútbol y es el camino que eligió para su vida Luis Murúa, un trotamundos de la profesión.

“Piti” volvió a trabajar este año en Comodoro Rivadavia, más precisamente en el club Florentino Ameghino, tras su paso en Sol de Mayo en Federal A. Para ser más claros, decidió bajar de la tercera categoría del fútbol argentino, al torneo local de la ciudad petrolera. El DT se sentó con PDC y ADNSUR y tuvo una rica charla en la que habló de absolutamente todo.

El hecho de volver a Comodoro es porque ya había estado acá, conozco la ciudad y me gusta mucho. Me gusta para vivir. Tal vez se vea que baje categorías haya ciertas diferencias, más que nada quería trabajar los día a día con más tranquilidad”, comenzó relatando el DT sobre su decisión de volver a la capital petrolera.

Murúa admite que en Ameghino esta temporada no importará el resultado. Fue charlado con el presidente y el “Tricolor” jugará con los chicos del club. No estará la presión del resultado, por lo menos por ahora. Hasta que la base esté construida y puedan comenzar a competir de igual a igual: “Queremos desarrollar algún proyecto con jugadores y que uno no tenga la presión permanente del resultado sin tener tiempo, por eso elegí venir a Florentino Ameghino. Si uno puede elegir en el fútbol, a mí me gusta entrenarlo. Y lograr un resultado en base a lo que se trabajó. No en esa permanente búsqueda sí o sí del resultado”.

La charla se fue abriendo y picando hacia el espacio, tal como le pedía a sus extremos en su querido 4-5-1 o 4-3-3 que utilizó en Deportivo Madryn y Jorge Newbery. “La carrera de los entrenadores te la marcan los resultados y los dirigentes. Yo comente en algún momento que muy pocas veces un entrenador elige irse, sino que son los resultados los que te obligan a tomar ciertas determinaciones en la carrera tuya. Los procesos no son largos. Uno largo hoy es dos años. Se acotaron al menos para los entrenadores. Yo me di cuenta que no fui útil coordinando en mi proceso en Jorge Newbery, soy más del día a día, de entrenar al jugador, no al entrenador. Eso es lo que me pasó en mi último paso en ese club”, comentó.

Son 30 años de entrenador, es un camino largo. Uno está más sereno, más tranquilo. Hay momentos en los que uno se los toma de otra manera. El futbol es muy desgastante. Hay que tener buena resistencia anímica para estar en estos 30 años, sino nadie te contrata. Estuve poco tiempo en los clubes, pero tengo grandes recuerdos y siempre me contratan. De algún lado siempre aparece alguien para seguir trabajando. Ya me gusta armar cuerpos técnicos con gente joven y ayudar a ellos para que sean entrenadores. Hace diez años que estoy en ese punto. El torneo local de acá es lindo, es competitivo. Hay muy pocas ligas que son tan competitivas como la de Comodoro”, remarcó.

Murúa pasó por varias ligas, categorías y provincias, pero la mayor parte de su carrera la realizó en Federal A, pasando por equipos como Patronato de Paraná, Santamarina de Tandil, Sol de Mayo, Independiente de Neuquén, Deportivo Madryn y Alvarado de Mar del Plata, entre otros equipos. Lleva 30 años como director técnico y trabajó del norte al sur del país.

Fotos: Carlos Álvarez - PDC
Fotos: Carlos Álvarez - PDC

Hay que dividir el entrenador que dirige en el exterior o en la primera con el entrenador de ascenso. Los torneos de ascenso son totalmente diferentes. En el ascenso no tenes instalaciones o los jugadores disponibles todo el tiempo, eso atenta contra la idea que tiene el entrenador joven. Ahora hay una camada de técnicos jóvenes  que les han dado una característica al futbol que tiene que ver con un detalle que es la organización del juego, el juego está más organizado ahora. Hoy se trata de buscar que los jugadores combinen entre ellos en corto. Es algo viejo, pero que ahora volvió a hacerse”, remarcó.

Además de destacar y afirmar que es “sano” que aparezcan nuevos entrenadores, Luis remarcó la importancia del crecimiento del fútbol femenino en estos últimos años: “Que esté la mujer también en el futbol es algo muy bueno. Hace 30 años no estaba y hoy se está insertando  masivamente. Creo que hoy tiene que haber cursos para entrenadoras también, para que el campo sea más amplio. Yo creo que en el corto plazo se van a hacer federales de mujeres y eso es muy sano”.

Recorrió todas las canchas de la Argentina con diferentes equipos y sabe perfectamente lo que es sufrir en este deporte. Cómo no va a saber sufrir si admite que lo invitaron a irse de la mayoría de los clubes porque los resultados no lo acompañaron. Buscando, recordando y analizando bien la respuesta, el DT no mencionó ningún logro como entrenador en sus momentos de felicidad dentro de esta profesión. Con pocas dudas, afirmó que sus momentos más felices fueron como jugador.

“Los momentos de mayor felicidad que yo viví fueron en mi etapa de adolecente como jugador de futbol. Yo a los 14 años estaba jugando en primera división, la etapa con Juan Pedro Córdoba en el Deportivo Madryn que culminó con un campeonato fueron los momentos de mayor felicidad que tuve. Fueron los momentos donde no aparece el futbol como profesión. A los 30 años terminó mi etapa como jugador y empezó la de entrenador. Y la de entrenador siempre me acuerdo de los clubes que me dieron la posibilidad de arrancar: Brown, Alianza y Alumni. La felicidad en mí estuvo y está lejos, el futbol lo transformamos en una profesión y ya no se disfrutó tanto”, reveló.

El “Lobo” comodorense fue su casa durante varios años y dejó grandes recuerdos. Logró un ascenso al Federal B y eso los hinchas no lo olvidan. La actualidad de Jorge Newbery a nivel deportiva es buena y Murúa no dejó pasar de largo esto en la entrevista. Destacó el último Torneo Regional que hizo el club y explicó que le faltó suerte para lograr el ascenso.

Siempre tengo el cariño de haber pasado por Newbery. Son etapas y momentos. Seguí el Regional y fue bueno. Por ahí te toca la suerte de poder ascender y por ahí no. No solo tenés que trabajar y alinear a los jugadores, sino que tienen que coincidir un montón de aspectos y tiene que estar el azar, porque esto es un juego. El azar es algo muy importante y lo vimos en el último clásico entre Boca y River con una pelota en la línea. En algún momento seguramente se les va a dar el ascenso. Hizo una muy buena campaña con un entrenador joven, el caso de Javier Guerreiro. Es muy bueno que haya estado y tenido esa experiencia. Al entrenador no se lo cataloga como bueno o malo porque ganó un campeonato. Son etapas”, remarcó.

Los últimos años de Luis Murúa fueron cerca del césped y la pelota, pero también cerca de una causa judicial de la que no se despegó ni un momento. Recorrió medios de comunicación y llevó en la espalda la lucha de sus hijas para que Juan Alé, ex Jefe de la Policía de Chubut, sea condenado por abuso sexual. Sin dudas, el partido más importante que tuvo en su vida. La última pregunta de la entrevista fue corta y clara: ¿Cómo te gustaría que te recuerden el día de mañana?

Me gustaría que me recuerden como un entrenador. El entrenador tiene una figura más amplia que la del director técnico. A mí me gusta la semana, el día a día. Eso me llena de vida. Con esa palabra me gustaría que me recuerden. Como un entrenador de fútbol”, finalizó.