El viernes pasado una médica estuvo detenida algunas horas por haber participado de un procedimiento de interrupción legal del embarazo (ILE) en el hospital de Tartagal, Salta.. Y ahora la paciente de 21 años la denunció porque asegura que la "obligó" a abortar.

La médica fue imputada por la presunta comisión del delito de aborto, tras una denuncia de una tía de la mujer. El fiscal consideró que la profesional no se adecuó a la Ley 27610, de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que dispone en su artículo 4 que las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen el derecho a decidir acceder a la interrupción del embarazo hasta la semana 14 inclusive del proceso gestacional.

Fuera del plazo dispuesto, existen excepciones contempladas por el Código Penal, de las cuales una es que el embarazo fuera producto de un abuso sexual, o bien, que estuviere en peligro la vida o salud integral de la persona gestante. En este caso se trata de una ILE. Las fuentes indicaron que "a prima facie, no surgió del análisis de la historia clínica ninguna de estas causales".

El aborto legal se realizó el 24 de agosto cuando la joven cursaba un proceso gestacional de 22 semanas y dos días:  "Me mató a mi bebé", dice la denuncia en contra de la médica Miranda Ruiz.

En la denuncia la joven admitió que ella "quería abortar", por lo que concurrió al Hospital Juan Domingo, "pero cuando hablé con mi tía y mi tío, ya no quería hacerlo y más aún cuando vi a mi hija", dijo y  reveló que "le iba a poner el nombre de Milagro".

Asimismo, afirmó que  "la doctora que quería continuar con el embarazo el 24 de agosto, pero no me hizo caso. Me hizo abortar, me arrepentí de hacerme el aborto y quería que mi hija esté viva. Cuando me quería ir, ella me obligó a quedarme en observación", afirmó la denunciante. Y  expresó que "todos sabían que yo quería continuar con el embarazo, se lo dije a todas las personas que estaban ahí" y pidió quee "se haga justicia".

Una joven denunció a la médica que le practicó un aborto: "Quería que mi hija esté viva"

Por su parte la médica aclaró que  "Yo no puedo obligar a nadie a abortar, además la institución avala el procedimiento legal, porque hemos interconsultado". En un audio cuestionó "quien protege a las mujeres en Salta" y denunció la existencia de "una organización mafiosa entre la justicia, el sector político, la iglesia y protectores de ginecólogos abusadores, que no solo no les importa avasallar la intimidad de la paciente, sino que la han expuesto mintiendo sobre la historia clínica".

"Han mentido para defender sus intereses personales y políticos. Esa paciente fue usada políticamente, al igual que su familia y yo también, no solo la han expuesto, sino que ahora la están obligando a hacer una falsa denuncia", señaló Ruiz. "Le pido por favor a esta organización mafiosa que nos dejen trabajar, que no conocen las necesidades sanitarias del norte argentino. Que nos dejen continuar con nuestros servicios públicos y que se dediquen a otra cosa", agregó. 

La médica contó que le indicó a la paciente el Misoprostol, que es una pastilla que "se coloca debajo de la lengua por media hora, sublingual, y luego se traga. Cada tres horas se repite el procedimiento hasta la expulsión". Luego, pidió "un llamado a la racionalidad" y sostuvo que "la historia clínica está perfectamente escrita", tras lo que detalló que ella indicó "un tratamiento autoadministrado", que "hay testigos" y "está el consentimiento informado".

 



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Distintas organizaciones de derechos humanos y de defensa a los derechos de las mujeres se manifestaron a favor de la profesional, en todo el país, incluyendo a la ministra de Mujeres, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta.