ASIA - Supaporn Wacharapluesadee dirige el Centro de Ciencias de la Salud y Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Cruz Roja Tailandesa en Bangkok. Durante los últimos 10 años formó parte de Predict, un proyecto mundial para detectar y detener enfermedades que pueden pasar de animales a humanos.

Ella y su equipo tomaron muestras a muchas especies, pero su enfoque principal estuvo en los murciélagos, que se sabe que albergan muchos coronavirus. Pudieron comprender la enfermedad en solo unos días, detectando el primer caso de covid-19 fuera de China. 

Asia tiene un gran número de enfermedades infecciosas nuevas. Las regiones tropicales tienen una rica variedad de biodiversidad, lo que significa que también albergan una gran cantidad de patógenos.

El crecimiento de las poblaciones humanas y el aumento del contacto entre personas y animales salvajes en estas regiones también aumentan el factor de riesgo. En el transcurso de un proyecto en el que tomó muestras de miles de murciélagos, Wacharapluesadee y sus colegas descubrieron muchos virus nuevos.

Entre estos está el Nipah. Los murciélagos que comen fruta son su huésped natural. "Supone una gran preocupación porque no hay tratamiento y este virus tiene una alta tasa de mortalidad", comentó Wacharapluesadee.

La tasa de mortalidad de Nipah varía entre el 40% y el 75%, dependiendo de dónde ocurra el brote. Pero la científica no está sola en su preocupación. Cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) revisa la larga lista de patógenos que podrían causar una emergencia de salud pública para decidir cómo priorizar sus fondos de investigación y desarrollo.

Se enfocan en aquellos que presentan el mayor riesgo para la salud humana, aquellos que tienen potencial epidémico y aquellos para los que no existen vacunas. El virus Nipah está entre los 10 primeros.

El largo período de incubación de la enfermedad, que puede llegar hasta los 45 días, significa que existen muchas posibilidades de que un animal o persona infectada, sin saber que está enferma, lo propague. Además puede infectar a una amplia gama de animales, lo que aumenta la posibilidad de que se extienda. Y se puede contagiar por contacto directo o consumiendo alimentos contaminados.

Alguien con el virus Nipah puede experimentar síntomas respiratorios que incluyen tos, dolor de garganta, dolores y fatiga, y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede causar convulsiones y la muerte. Es claramente una enfermedad que a la OMS le gustaría evitar que se propague. Pero el contagio es posible en cualquier lugar.

 

Evitar los murciélagos podría haber sido fácil años atrás, pero a medida que la población humana se expande, cambiando el planeta y destruyendo hábitats silvestres para satisfacer la creciente demanda de recursos, esto aumenta la propagación de enfermedades.

"La propagación de estos patógenos [zoonóticos] y el riesgo de transmisión se aceleran con los cambios en el uso de la tierra como la deforestación, la urbanización y la intensificación agrícola", escribieron los autores Rebekah J. White y Orly Razgour en un informe de 2020 de la Universidad de Exeter sobre enfermedades zoonóticas emergentes.

El 60% de la población mundial ya vive en las regiones de Asia y el Pacífico, y todavía se está produciendo una rápida urbanización. Según el Banco Mundial, casi 200 millones de personas se trasladaron a áreas urbanas en Asia Oriental entre los años 2000 y 2010.

Fuente: BBC