Un hospital psiquiátrico de Hawaii quedó inmerso en un escándalo en las últimas horas, luego de admitir que  tuvieron internado a un hombre durante tres años "por error".

Todo comenzó en 2017, cuando Joshua Spriestersbach se acercó hasta un refugio para personas sin hogar de Honolulu con el objetivo de obtener un plato de comida, y terminó quedándose dormido en la vereda.

En ese entonces, un policía lo vio tendido en la vía pública y lo detuvo, confundiénodolo con Thomas Castleberry, un hombre buscado desde hacía 11 años por tráfico de drogas y violar la libertad condicional que tenía.

Fue por ese motivo que Spriestersbach quedó demorado e ingresado a un psiquiátrico, luego de que insólitamente ningún agente de Policía comprobara las fotografías ni las huellas dactilares que dictaminarían que no era el acusado, y mucho menos hicieran caso a las repetidas ocasiones en las que el hombre aseguró no ser quien creían que era.

Incluso se dijo que cada vez que afirmaba a los responsables del lugar que habían cometido un error, estos le empeoraban su diagnóstico mental, manteniéndolo, de esta manera, sedado a través de una medicación diaria durante tres años.

Sin embargo, en los últimos meses un psiquiatra comenzó a prestarle atención a sus advertencias, iniciando una investigación que finalmente determinó que estaba diciendo la verdad, y que había sido un error su internación.

Conocida la noticia la asociación Hawaii Innocence Project decidió llevar el caso a la Justicia, a la espera de una condena que justifique el brutal error cometido por el centro de salud.