Un ciudadano ruso emprendió un interminable viaje de una semana a pie para confesar un triple asesinato que había cometido tiempo atrás.

Los hechos, revelaron fuentes del comité de investigación de Rusia, tuvieron  lugar en agosto en una granja de renos situada en una zona boscosa de la región de Jabárovsk, y el autor del crimen se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del mismo.

"Mientras consumía bebidas alcohólicas con un amigo, el hombre entró en conflicto con él y lo mató a tiros, antes de disparar a dos mujeres en la granja", precisaron los investigadores en un comunicado. 

Según agregaron, debido a su alejamiento de la escena del crimen y la falta de medios de transporte el hombre "tardó una semana en llegar a pie al municipio de Ojotsk, donde informó a la policía de sus crímenes".

Acto seguido, fue detenido y un grupo de policías visitó el lugar de la matanza para poder determinar las circunstancias del episodio.