En una de las veredas del pueblo de Ojos de Garza, Gran Canaria, había un pequeño muro de cemento que llevaba 15 años y, para el asombro de los vecinos, de repente se transformó en un patio delantero. Lo que antes era un bloque de hormigón que dificultaba el paso, ahora se convirtió en un espacio amurallado privado que lo imposibilita.

Todo empezó hace cinco meses, en esa calle de Ojos de Garza ya había un muro que hacía difícil el tránsito, pero desde marzo el dueño de la casa lo convirtió en una terraza amurallada, con su puerta y su número.

Los vecinos se quejan del nulo espacio que hay para caminar asegurando que es "bochornoso" crear un patio invadiendo el dominio público y que "ni las personas discapacitadas ni los peatones merecen caminar por la calzada", explica Teldeacutalidad.

Foto: La Vanguardia
Foto: La Vanguardia

Según informó el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Héctor Suárez, la obra carece de licencia y autorización para invadir la zona pública, por lo que el área de Disciplina Urbanística ya le abrió un expediente al propietario de la vivienda.

La Policía Local levantó un acta en marzo por incumplimiento de la normativa urbanística y la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Telde empezó a tramitar el informe. Sin embargo, el propietario cambió de vivienda, por lo que se tardó varios meses en estar al tanto del expediente.

A pesar de que la Policía Local ya actuó en marzo, a día de hoy el dueño de la casa todavía no sacó ningún bloque de su terraza y sigue impidiendo el paso a todos los peatones, informó La Vanguardia.