CAPITAL FEDERAL - Dos días. Eso fue lo que tardó Diego Antonio Molina (40) en "dar la cara". A casi 48 horas de que su imagen se hiciera tristemente viral por tomarse una foto con el cuerpo de Diego Armando Maradona cuando ya descansaba dentro de su féretro.

Anoche, poco después de las 00:00, se presentó junto a su abogada en la Comisaría Vecinal 15A de la calle Guzmán al 300, en el barrio de Chacarita.

Allí fue notificado de la causa que fue iniciada en su contra por la Justicia porteña por profanar un cadáver. Previamente, los efectivos lo habían ido a buscar a su domicilio (un conventillo del barrio de Villa General Mitre) para notificarlo, pero no habían podido encontrarlo.

En sus antecedentes figuran dos causas: una de 2016 por el delito de usurpación, y otra del 2020 por un incidente de violencia de género con su ex pareja, en el que terminó imputado por lesiones leves.

Sin embargo, según informó Clarín, "desde la comisaría efectuaron una consulta con la Fiscalía Contravencional 24, que entiende en la toma de las fotografías, y sólo recibieron instrucciones de tomarle los datos filiatorios y teléfonos de contacto".

Es decir que después de tomarle sus datos Diego Molina quedó libre. Habrá que ver qué pasa con la promesa del abogado Matías Morla de "no descansar hasta que pague por semejante aberración".

Fuente: Revista Gente