La ingeniera Glenis Pons, consultora energética, indicó en diálogo con el canal digital de ADNSUR que la cuenca San Jorge cuenta con un gran potencial para la producción del denominado “hidrógeno verde”, generado a partir de fuentes renovables de energía.

“La región puede ser parte de este nuevo mercado, para descarbonizar la economía mundial” ante los problemas planteados por el cambio climático, “tanto para el autoabastecimiento como para exportarlo”, ponderó la especialista, quien trabaja junto a Comodoro Conocimiento en la exploración de oportunidades para desarrollar este producto, que puede usarse como combustible para transporte como para generación de electricidad, entre muchas otras aplicaciones.

¿Qué es el hidrógeno? ¿Por qué puede ser el combustible que reemplace a los derivados del petróleo en los próximos 30 años, en el marco de las metas para frenar el cambio climático? ¿Por qué se habla de hidrógeno verde, azul o gris? Estas y otras preguntas fueron aclaradas por la especialista en temas de energía.

“Comodoro Rivadavia tiene un gran potencial y es posible conseguir financiamiento, para delinear un camino para que este mercado se pueda desarrollar y pensar en un futuro que es lejano, pero no tanto”.

La ingeniera Pons participó, junto al intendente Juan Pablo Luque y otros integrantes del área de Comodoro Conocimiento, de una reciente comunicación con la embajada de Francia para exponer el potencial con el que cuenta la región en esta materia.

Yo creo que la región puede ser parte de este nuevo mercado económico que es el hidrógeno –explicó la consultora-; hay financiamiento externo dirigido a buscar proyectos y nosotros tenemos gran potencial eólico, en la región patagónica, además de infraestructura de puertos y agua (los costos de desalinizar el agua de mar no son un impedimento para este tipo de desarrollos), además del corredor bioceánico".

Agregó que "en nuestra región se puede producir hidrógeno en un futuro no sólo para abastecer la demanda interna, sino también para exportarlo hacia países desarrollados que van a requerir grandes cantidades y no van a poder autoabastecerse. Debemos aunar esfuerzos y fijar metas y compromisos de gobiernos, como éste que asume Comodoro Rivadavia a partir de la charla con Francia, que fue un primer contacto para presentar el potencial de Comodoro Rivadavia y tratar de conseguir el financiamiento necesario”.   

Nuevos usos del hidrógeno

¿Se puede pensar el hidrógeno almacenado y utilizado como combustible de vehículos, tanto automóviles como trenes o eventualmente aviones? “Sí, ya hay un montón de países de la Comunidad Europea que tienen su estrategia para 2030 y la idea es que se pueda usar no sólo en la industria química, donde ya hoy tiene muchas aplicaciones el hidrógeno, sino también poder usarlo en nuevos tipos de movilidad. Ya hay autos eléctricos pero no sólo los que se conocen, que se enchufan a la red de electricidad para cargarlos, sino también que es posible utilizar una celda de combustible que se alimente con hidrógeno, que a su vez se transforma en energía eléctrica y mueve un motor eléctrico. O también es posible alimentar un motor a combustión, usando hidrógeno en mezcla con otro gas”, como puede ser el GNC, según explicó.

También es posible el uso en redes de gas natural, ya que la mezcla con hidrógeno ayudaría a la descarbonización, reduciendo las emisiones de dióxido de carbono. Otra forma de aprovechamiento es la posibilidad de almacenamiento que permite el hidrógeno, por ejemplo en yacimientos depletados de gas. Como algunas energías renovables tienen intermitencia y dependen de si hay sol o viento, la producción de hidrógeno utilizando esas fuentes energéticas limpias posibilita el almacenamiento para una demanda posterior, ya que a su vez puede ser utilizado para alimentar turbinas de generación eléctrica.

“Los países desarrollados asumen el compromiso de ayudar a los que están en vías de desarrollo, pero también saben que el planeta es de todos y si ellos no nos ayudan, la transición energética que necesitamos hacia las energías limpias (para revertir el cambio climático) va a demorar mucho más en el tiempo”, concluyó la especialista.