(ADNSUR) - El Colegio Argentino de Ingenieros en Minas (CADIM) y el Comité Asesor Permanente para el Ejercicio de la Geología (CAPEG) emitieron un informe conjunto en el que refutan las afirmaciones de la Mesa de Coordinación Técnica sobre Zonificación Minera del CCT CONICET- CENPAT, contenidas en un informe de esa entidad dado a conocer la semana pasada.

El documento lleva las firmas de Eduardo Perurena, presidente de CAPEG, y de Francisco Aménzar, titular de CADIM. El Comité Asesor Permanente para el Ejercicio de la Geología (CAPEG) fue fundado en1987 y es la entidad que aglutina a 13 Colegios y Consejos Profesionales de Geología, incluido el de Chubut.  Por su parte, el Colegio Argentino de Ingenieros en Minas (CADIM), es una entidad con 65 años de trayectoria y compuesta por 600 profesionales de distintas zonas del país. Ésta última institución ya había elaborado un pronunciamiento similar al difundido hoy, al conocerse el documento del CENPAT días atrás.

El documento difundido por las entidades es extenso y aborda detalladamente las objeciones que había presentado el documento de la Mesa Técnica del CENPAT, al tiempo que cuestiona severamente la rigurosidad científica del mismo : “Previo a esbozar comentarios respecto al informe presentado por la Mesa Técnica de Zonificación CENPAT, aclaramos que el mismo no es un informe técnico - científico, como se lo quiere hacer ver, sino la opinión de un grupo de personas que, sin firmar el documento dado a conocer, se arrogan la representación y pertenencia a distintas entidades oficiales de investigación. Además, todos sus postulados y conclusiones se encuentran invalidadas en tanto y en cuanto no siguen los principios del método científico para sostener las conclusiones a las que llegan”, afirman.

Sobre el agua

El documento conjunto de CAPEG-CADIM repasa las temáticas desde los tópicos de Vulnerabilidad Ambiental, Disponibilidad de Agua, Dimensión Social, y Gestión Ambiental, y entre otros aspectos destaca: “En primer orden hay que aclarar que la zonificación NO incluye a la cuenca del río Chubut, en tal caso ante un pronóstico de disminución en su caudal, debería trabajarse en esta cuenca hídrica optimizando los métodos de riego, el consumo de agua en la población, y realizando estudios para  suplir la misma con agua subterránea”.

Y agrega: “También hay que explicar que los estudios de la Cuenca de Sacanana, sus disponibilidades y recargas anuales fueron realizados por profesionales de la disciplina del conocimiento que se dedican a parametrizar el recurso hídrico como lo es la Hidrogeología. Estas investigaciones han demostrado las disponibilidades anuales, donde un proyecto de clase mundial requiere apenas el 1,3% de esa enorme cantidad de agua. Es decir que un 98,7% podría emplearse en otras actividades productivas. Hoy todos esos estudios están en el Instituto Provincial del Agua y pueden ser corroborados”.

En la misma línea, añade: “Hoy existe un proyecto que permanecería al menos 20 años continuos utilizando un volumen de agua equivalente a una plantación de 100 hectáreas de alfalfa (1 litro/hectárea/segundo), en circuito cerrado. Los 7.600 litros por segundo restantes, disponibles de las recargas anuales del acuífero de Sacanana, permiten que quienes quieran  incorporar nuevas áreas de riego para nuevas plantaciones puedan hacerlo, y para reactivar la  ganadería, ya que habría un importante consumo y poder de compra que garantizaría el éxito de los emprendimientos tanto agrícolas como ganaderos”.

“Los supuestos daños por contaminación son falsos y se demuestran fácilmente”

Respecto de la denominada Vulnerabilidad Ambiental, los especialistas destacan: “También debemos afirmar, que estos supuestos daños por contaminación son falsos y se demuestra fácilmente. Resulta satisfactorio observar, como la flora y la fauna autóctona comenzó a recuperarse dentro de las propiedades mineras, particularmente en la vecina Santa Cruz, donde el desarrollo minero es importante desde hace más de 24 años, ejemplares de  liebres, chinchillas, guanacos, suris, maras, vicuñas, todo tipo de aves y roedores; repueblan las áreas que pertenecen a las empresas, datos que no solo se perciben a simple vista, sino que se “miden”, partiendo de los estudios que biólogos y especialistas realizan en flora y fauna, cuyos informes conforman las Líneas de Base exigidas por la ley 24.585 en la presentación de un Impacto Ambiental Minero. Estudios previos al inicio productivo, que cada 2 años deben actualizarse, audiencias públicas que son realizadas previas a su aprobación, y poblaciones participando en tareas de medición de parámetros controlando todo tipo de emisiones en lo que se conoce como “monitoreos participativos”: forman parte de una práctica generalizada y habitual en los desarrollos mineros”.

En lo que respecta a la Dimensión Social, y luego de realizar una pormenorizada comparación con regiones donde la minería ha impulsado el desarrollo de comunidades, sostienen: “El único Punto Ciego que existe en referencia a la posibilidad del Desarrollo Minero, es la pretendida invisibilidad que los autores del documento anónimo hacen de los pobladores de la Meseta. Ignoran a sabiendas y no responden un solo renglón a quienes desde pueblos prácticamente abandonados piden por Decidir, por Vivir, por la posibilidad de reencuentros familiares con quienes debieron emigrar, por un trabajo bien remunerado, por poder acceder a escuelas, hospitales y a comunicaciones de calidad. Piden por el Desarrollo Sostenible de la Meseta tal cual lo define la Organización de la Naciones Unidas”.

El informe finaliza haciendo referencia al apartado Gestión Ambiental, y manifiesta: “El Estado existe a partir de los recursos que genera la actividad económica, de los capitales ya sean públicos o privados como en el caso del petróleo en Chubut y de los impuestos que se imponen tanto para la industria como al comercio. Menos Inversión, menos actividad económica, menos recaudación, menos salud, menos educación, menos salarios. La Industria Minera asegura más de todo lo que el Estado necesita para el cumplimiento de sus funciones indelegables. Los pobladores de la Meseta lo comprenden mucho mejor que profesionales abrazados a ideologías incapaces de trabajar empleando los conocimientos adquiridos en la búsqueda del Bienestar General”.