Este jueves el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó su informe sobre la variación de precios en las canastas básicas total y alimentaria. Según los datos del organismo, una familia de cuatro integrantes necesitó $64.445,01 para superar el umbral de pobreza en mayo de 2021, lo que significa un 49,6% más que en mayo del 2020.

En el caso de la canasta básica alimentaria, el mismo hogar necesitó tener ingresos de al menos $27.423 para no caer bajo la línea de la indigencia.

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El mismo organismo marca que una persona adulta necesitó en mayo $20.856 para no ser pobre, y si sus ingresos no alcanzaron los $8.875 se lo considera indigente.

Mientras el costo de canasta básica total (CBT) -que además de alimentos reúne indumentaria y transporte- subió 2,4% en mayo, la canasta básica alimentaria (CBA) aumentó 2,8 %.

En base a los nuevos datos informados por el Indec, el costo de la canasta básica alimentaria marcó en mayo una desaceleración de 1,1 puntos porcentual respecto al avance registrado en abril pasado, cuando marcó un incremento de 3,9%.

En el caso de la canasta básica total la merma fue de 1 punto porcentual, ya que en abril la suba fue de 3,4%.

De esta forma, en los primeros cinco meses del año la canasta básica total registró un aumentó acumulado de 20,9, mientras que la alimentaria subió 18,9%, por debajo de la evolución del índice de precios al consumidor que marcó un incremento de 21,5% entre enero y mayo pasado.

Esta diferencia se debe esencialmente a que las tarifas de los servicios públicos y el transporte se encuentran regulados y tuvieron escasos aumentos por lo cual disminuyó la ponderación que tiene la comida dentro del índice.

En los últimos doce meses, el costo de la CBA avanzó 53,4 % y la CBT 49,9 % , contra una inflación del 48,8 % informó el Indec.

La evolución ambas canasta se realiza en base a los resultados del índice de precios al consumidor (IPC), que cerró mayo con un incremento de 3,3%.

Según el informe del Indec, la suba en la división Alimentos y bebidas no alcohólicas -de 3,1%- fue la de mayor incidencia en gran parte de las regiones.

Rubro por rubro


El incremento se explicó principalmente por aumentos en los precios de aceites, grasas y manteca; café, té, yerba y cacao; carnes y derivados; leche, productos lácteos y huevos; verduras, tubérculos y legumbres; y pan y cereales.

Dentro de estos subíndices, el único que marcó una baja fue la fruta, impulsada fundamentalmente por los precios de la naranja (-28%) y el limón (-14%).

En el rubro alimentos, bebidas y otros artículos de consumo masivo, en el área del Gran Buenos Aires la principal suba correspondió al tomate redondo, con un incremento de 37%, seguido por el arroz blanco simple (13,1%), carne picada común (9,3%) y desodorantes para personas (10,2%).

A tono con lo reflejado por el índice de precios minorista, el precio de la canasta básica alimentaria marcó en mayo una desaceleración de 1,1 puntos porcentual respecto al 3,9% registrado en abril.

La merma fue aun mayor en el cotejo con abril pasado, en este caso de 1,7 puntos porcentual, debido a que en el cuarto mes del año la canasta básica alimentaria reflejó un incremento de 4,5%.