En la mañana de este miércoles, se dio inicio al juicio contra un empleado del petróleo que atacó y amenazó a quien fue su pareja cuando se encontraba trabajando en una base petrolera de Catriel, provincia de Neuquén.

Ambos trabajaban en la misma empresa, pero cuando salió a la luz lo ocurrido, las autoridades de la firma intentaron suspender y despedir a la víctima.

Según la formulación de cargos que se realizó en el juzgado cipoleño, al hombre de 43 años de apellido Rivera se lo acusa por el delito de lesiones leves calificadas por violencia de género y amenazas en perjuicio de su ex pareja, hechos que habrían ocurrido dentro de la base de la empresa San Antonio en la ciudad de Catriel en octubre del 2018.

En la acusación se encuentra el relato de la víctima quien dijo que ella se encontraba trabajando junto con un compañero cuando llegó su ex pareja y le pidió hablar, y ella se negó. En ese momento el hombre le pidió al otro empleado que se vaya y los deje solos; allí la tomó de los pelos, la tironeó y al oído le dijo que "iba a aparecer en un zanjón".

La mujer tomó de inmediato su teléfono para dar aviso a la Policía, pero el violento le arrebató el aparato y la golpeó con el equipo en la cara.

"La agarró de los pelos, la arrastró e hizo que cayera de la silla al suelo, de rodillas. Ella intentó recuperar su teléfono, pero él la tomó de los brazos, la tiró contra una mesa tipo ratona y la golpeó", cita la acusación formal realizada en febrero pasado.

La mujer logró recuperar su teléfono y pedir auxilio a la Policía, y el agresor se dio a la fuga del lugar.

Las lesiones fueron certificadas por un médico quien señaló en su examen físico la presencia de hematomas, lesiones en la cara y cuero cabelludo.

Según contó el abogado de la mujer, Marcelo Hertzriken Velazco, luego de conocer lo ocurrido las autoridades de la firma habrían intentado sancionar a la víctima por el hecho con una suspensión e incluso despido.

Las audiencias continuarán hasta el viernes con las declaraciones testimoniales de varios testigos, presenciales y no, y la presentación de pruebas materiales como una grabación en DVD, para luego conocer la resolución que tomará el Tribunal.

Fuente: La Mañana