GRAN BRETAÑA (ADNSUR) - Una perra escocesa cruce labrador y un cachorro de 18 semanas son los afectados por el uso excesivo de pirotecnia en Gran Bretaña. Por este motivo comenzaron una campaña para restringir el uso de la cual ya participan más de 600 mil personas.

Suzy es una perra es escocesa que quedó ciega por el estrés que los fuegos artificiales le provocaron. A partir de este caso se abrió el debate en un país que utiliza mucho este tipo de productos.

Sin embargo el caso no es actual aunque su dueña, una mujer de 85 años, se expresó al respecto para solicitar que se revisen las normas de uso de pirotecnia.

La mujer explicó que Suzy “comenzó a subirse por las paredes y a esconderse en rincones oscuros”. Ella creyó que se trataba de miedo pero al día siguiente sus ojos lucían diferentes y tuvo que llevarla al veterinario. Allí le confirmaron que la perrita tenía glaucoma en ambos ojos y que ya no vería nada.

Cuatro años después de lo ocurrido, Suzy sigue sufriendo las secuelas de aquella, según denuncia su dueña. "No puedo calmarla. Tengo una camiseta anti ansiedad para ella y suplementos del veterinario para tratar de mantenerla tranquila", aseguró la mujer a la radio local West FM.

"No quiero privar a otras personas de lo que les gusta hacer, pero desearía que lo hicieran dentro de un espacio de tiempo para que podamos estar preparados y los perros no se asusten. O cualquier persona, no solo los animales", añadió la dueña de Suzy.

Además del caso de Suzy hay otro más grave. Molly, un cachorro terrier de 18 semanas, falleció esta semana luego de sufrir un ataque al corazón cuando se asustó por los ruidos provocados por la pirotecnia. El caso fue denunciado por su dueña a través de las redes sociales.

 

Fuente: Clarín