Una noticia insólita sacudió en las últimas horas a California, Estados Unidos, luego de que una monja se declarara culpable de robar 836 mil dólares de un colegio para jugarlos en el casino.

Margaret Kreuper, de 79 años, había sido directora del colegio St. James de la localidad costera del país norteamericano hasta 2018, y según trascendió a partir de un informe contable, durante 10 años malversó los fondos de la institución.

Según el comunicado del Departamento de Justicia, Kreuper habría ordenado a los empleados de la escuela que alteraran y destruyeran registros financieros durante una auditoría al centro educativo, una maniobra que solo motivó a intensificar la investigación por parte de las autoridades.

Tras la acusación la mujer admitió haber desviado los fondos para "grandes gastos de juego incurridos en casinos" y facturas de tarjetas de crédito, una decisión que se contrapone con su voto de austeridad como monja.

En base a los trascendidos de la prensa estadounidense Kreuper aceptó en su acuerdo de culpabilidad que falsificó informes mensuales y anuales a la administración del instituto a fines de encubrir su conducta fraudulenta, y que además engañó a las autoridades haciéndoles creer que las cuentas del colegio se encontraban al día.

"Tan pronto como fue confrontada, aceptó toda la responsabilidad por lo que había hecho y ha cooperado completamente con las fuerzas del orden y la Arquidiócesis", explica el comunicado difundido por los abogados de la acusada, donde aseguran que está "muy arrepentida por cualquier daño que haya causado".

"Ha estado sufriendo una enfermedad mental que la llevó a hacer algo que de otro modo no habría hecho", justificaron.