ITALIA (ADNSUR) - Un hecho insólito se vivió en las últimas hora en Brescia, Italia, cuando un hombre estacionó su Ferrari en una pendiente sin freno de mano, y el auto terminó en un lago.

El propietario del vehículo, modelo 812 GTS y valuado en más de 300 mil euros, dejó el auto en punto muerto sobre la Via Achille Grandi de la localidad de Sirmione, una calle que desemboca en el lago Garda.

Por motivos obvios relacionados con la física y la mecánica propia de los automoviles, la Ferrari comenzó a desplazarse cuesta abajo hacia una zona de descarga de botes, y terminó sumergida parcialmente ante la incredulidad de los allí presentes.

Tras hundirse 30 centímetros una grúa debió auxiliar al dueño.