Lejos de haber generado la satisfacción que habitualmente generan este tipo de acontecimientos, el cohete Long March 5B de China se convirtió en un objeto de preocupación para el país asiático y el mundo.

Y es que tras su lanzamiento, ocurrido la semana pasada en el marco de la inauguración de la estación espacial china, el módulo perdió el control y se encuentra en caída libre en dirección a la tierra.

Habitualmente cuando un cohete es lanzado al espacio exterior se desprende del módulo ubicado en su extremo superior, y mientras este continúa continúa en órbita la parte descartada, la cual sirve para dar impulso a la máquina, enfila su lento descenso hacia la tierra.

Sin embargo, en el caso del Long March 5B no fue así, y pese a que en un principio se habló de realizar una maniobra para entrar en reentrada controlada, finalmente los expertos confirmaron que la etapa del cohete que está en órbita en estos momentos no es capaz de semejante acción.

De esta manera, ese sector del cohete  estaría dando vueltas sin control, con una inclinación de 41,5 grados, y si bien se sabe que continuará su caída hacia la tierra aún es una incógnita cómo, cuando y donde lo hará.