ESTADOS UNIDOS (ADNSUR) - El niño de 18 meses estaba muy debajo del peso indicado como normal por lo médicos para un niño de su edad. Los 7 kilos que pesaba fueron el puntapié inicial de la autopsia que arrojó problemas de desnutrición e hígado, como también hinchazón en manos, pies y piernas

El hecho ocurrió en Florida, el 27 de septiembre y sus padres fueron acusados de homicidio. La Justicia actuó con agilidad y les dictó prisión preventiva y estarán al menos hasta el 9 de diciembre encarcelados, cuando comience el juicio.

Los padres del niño contaron que son veganos y admitieron que el pequeño nunca había sido revisado por un médico en su vida. Tuvieron un parto casero, nunca recibió vacunas y revelaron que la dieta se basaba únicamente en consumir alimentos crudos, sobre todo “mangos, plátanos, aguacates y la fruta tropical lichi”.

En su declaración, la mujer también reveló que el pequeño llevaba sin comer alimentos sólidos un semana. En ese tiempo solo había recibido leche materna.

La noche en que el niño murió, la mujer amamantó al pequeño por un minuto y luego comenzó a sentirle la respiración “rara”. De hecho, en ese momento de su declaración admitió que debería haber llamado a alguien, pero en vez de eso se quedó dormida con su marido.

Momentos después, encontró desvanecido al pequeño, no pudo constatar si respiraba pero lo sintió frío. Ryan intentó reanimarlo y cuando no pudo la mujer finalmente llamó a emergencias. Cuando llegaron los paramédicos ya no había nada que hacer, el niño estaba muerto.

Fuente: Infobae