Una mujer estadounidense salvó su vida de milagro luego de que le extirparan un tumor gigante de su estómago.

Todo comenzó cuando la protagonista de la historia, Amanda Shoultz, de 29 años, notó que pese a hacer ejercicio diario no podía bajar de peso y, por el contrario, si vientre aumentaba su tamaño cada vez más.

Sorprendida por la situación decidió acudir al médico, donde no se le detectó nada anómalo más allá de un aumento de peso que, por su tipo de físico, parecía extraño.

“Empecé a hacer más ejercicio. Hacía más dieta y, curiosamente, estaba perdiendo de peso, pero mi estómago estaba ganando centímetros en vez de perderlos junto a la baja de mi peso”, afirmó la mujer.

Se sorprendió porque no adelgazó tras ocho meses de ejercicio, fue al médico y le detectaron un tumor estomacal

Sin embargo, tiempo después y a raíz de otro chequeo se enteró de la presencia del tumor.

“En ese chequeo médico asumí que era mi culpa. Que había hecho algo mal para no conseguir bajar de peso”, recordó sobre los resultados del primer examen médico.

En ese sentido, aseguró que dejó "todos los productos lácteos porque pensé que era una alergia a la lactosa y nada cambió. Luego dejé el gluten. Me encanta el pan, pero estaba dispuesta a hacer cualquier cosa. Eso no funcionó, así que dejé la carne. Nada de eso ayudó”.

Tras realizarse una tomografía, finalmente pudieron descubrir la verdadera causa del aumento en el tamaño de su estómago.

“Aproximadamente cuatro horas después de la tomografía recibí una llamada de mi médico que me dijo que tenía un tumor de 33 centímetros en el abdomen. Y a los dos días ya me estaba reuniendo con el cirujano”, recordó.

Afortunadamente para ella, como el cáncer no se había extendido a otras partes del cuerpo no debió someterse a ninguna cirugía adicional más allá de la extirpación del tumor.

“Una vez que salí del hospital, mi estómago volvió a la normalidad”, contó.

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