Los hogares de la actualidad tienen más presente los dispositivos electrónicos en relación a las infancias. De esa forma  las computadoras, tablets y celulares están al alcance de todos, grandes y chicos, quizás mayormente a partir del comienzo de la pandemia con los aislamientos.

En este caso, la madre del bebé de 10 meses de edad, descubrió la travesura con los extractos bancarios que reflejaban los gastos en la cuenta. Al principio entró en pánico, al imaginar que le habían hackeado la tablet, pero después recordó algunas posibilidades y se dio cuenta qué pasó.

Su hijo se puso a toquetear su iPad mientras ella cocinaba y, sin querer, entró a la aplicación de su coche Tesla Modelo X, con tan mala suerte que pulsó la opción de comprar el "paquete completo de conducción autónoma", una actualización que costaba 10 mil dólares australianos.

Tanto ella como su marido no tuvieron en cuenta la realización de la compra hasta que les llegaron los comprobantes del banco varios días más tarde, y lo peor es que en ese momento ya no había forma de dar marcha atrás, ya que la compra solo era reembolsable en las 48 horas posteriores de haberla realizado.

Se sugiere para evitar dolores de cabeza, que los dispositivos tecnológicos estén debidamente protegidos, con contraseñas, cortafuegos y antivirus actualizados. Los riesgos son grandes, hay que tomar recaudos.

Así y todo son muchos los padres que, por error o por no tener bien configurada las propiedades de sus dispositivos inteligentes, sufren problemas serios al dejarlos al alcance de los niños. Luego  se encuentran con importantes cargos en sus cuentas bancarias por compras que hacen sus hijos, la mayoría de las veces sin saber a ciencia cierta los montos que están gastando y mucho menos que se trata de pagos en cuotas.

Suelen ser cifras bajas, porque no lo hacen con malas intenciones sino por equivocación. Por eso resulta realmente llamativo que sea un gasto de U$A 10.000 en un solo pago y mucho más si en la casa no hay niños ni adolescentes. Le pasó a una familia y el principal sospechoso de la compra resultó ser un bebé de 10 meses, y finalmente se constató que fue el culpable. Al menos, eso fue lo que contó la pobre madre que compartió la historia en TikTok.

Tras 1.8 millones de visualizaciones, muchos fueron los comentarios que alegaban que era mentira, ya que su banco la tendría que haber alertado de esa compra tan elevada por seguridad. Sin embargo, la tiktoker argumentó que, tras comprar el Tesla, su tarjeta de crédito estaba vinculada a su cuenta del coche y los pagos estaban autorizados para hacerlos más sencillos, motivo que les ha traído problemas ahora.

Otros comenzaron a reprimirla por haber dejado a su bebé jugar con su iPad, y algunos escépticos le pidieron que demostrara que ahora su Tesla era autónomo, por lo que ella enseñó en otro vídeo cómo su coche se movía solo dándole órdenes con el mando o la app.