Una mujer debió tomar la drástica decisión de arrojar a su bebé desde lo alto de un edificio en llamas, luego de que un centro comercial de Durbán, Sudáfrica, se incendiara por motivos que se desconocen.

La madre, de 26 años, tuvo que huir a través de las ventanas del lugar para evitar ser alcanzada por el fuego, y en base a los primeros reportes tanto ella como su hijo se encuentran estables y a salvo.

Según se cree, el incendio se podría haber producido luego de que un grupo de delincuentes ingresaran a robar al establecimiento, y si bien Naledi Manyoni, como se identificó a la protagonista de la historia, intentó escapar por las escaleras hasta la marquesina, no tuvo éxito y debió arrojar a la criatura en dirección a los bomberos.

Tweet de Nomsa Maseko

Cabe destacar que el país africano vive momentos de tensión desde que su presidente, Jacob Zuma, fuera encarcelado por desacato judicial.

Desde entonces una ola de robos y hechos vandálicos se produjeron en el territorio alcanzando los 72 muertos y 1.234 detenidos.