(ADNSUR) - A pocos meses de que un grupo de astrónomos lograra fotografiar por primera vez un agujero negro supermasivo, el mismo equipo consiguió en las últimas horas captar la luz de sus campos magnéticos.

La imagen original había sido capturada el 10 de abril de 2019, y retrataba un disco resplandeciente ubicado en el centro de la galaxia Messier 87 (M87), situada a 55 millones de años luz de la Tierra.

La imagen, obtenida gracias a la iniciativa internacional Event Horizon Telescope (EHT) que logró reunir ocho de los telescopios más potentes del mundo, había recorrido el planeta por ser la primera vez en que se obtenían fotos de un fenómeno que absorbe todo, incluso la luz.

Ahora, la revista The Astrophysical Journal Letters reveló nuevas imágenes del objeto, las cuales mediante una luz polarizada permiten "comprender mejor la física detrás de la imagen de abril de 2019".

"Observamos la realidad de lo que predecían los modelos teóricos, ¡es increíblemente satisfactorio!", aseguró Frédéric Gueth, director adjunto del Instituto de Radioastronomía Milimétrica de Francia, al respecto.

En base a sus dichos, la polarización permitió producir una imagen precisa de su forma, parecida a un torbellino de filamentos.

"El campo magnético en el borde del agujero negro es suficientemente potente para hacer retroceder el gas caliente y ayudarlo a resistir a la fuerza de gravedad", detalló Jason Dexter, de la Universidad de Colorado, de Boulder.

Por su parte, Gueth agregó que el objeto cósmico no se traga "100% de todo lo que se halla en su entorno: una parte se le escapa, y que esta fuerza magnética "permitiría no solo extraer la materia, sino también expulsar a velocidades inmensas haces muy potentes, capaces de recorrer miles de años luz".