¿Son los tatuajes una moda pasajera o una forma elevada de las Bellas Artes? ¿Son las marcas que llevamos en el cuerpo los fotogramas que narran la película de nuestras vidas? ¿Podemos borrar la memoria y cambiar de piel como tapamos los tatuajes o las cicatrices?

Angelina Ignes dio otra vuelta de tuerca al mundo de los Tattoos: combina las técnicas de las artes plásticas con sus estudios de cometología y el resultado son diseños únicos que encierran un significado muy personal.

En el estudio de Angelina en el barrio Médanos de Trelew, hay espejos, una camilla, tintas de colores y de la pared cuelgan los diplomas de las especializaciones en bioseguridad, cuidado de la piel y técnicas de tatuajes.

El increíble Buzz Lightyear de Toy Story tatuado en la piel, por Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio.
El increíble Buzz Lightyear de Toy Story tatuado en la piel, por Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio.

Angelina emplea en sus tatuajes tintas veganas importadas de los Estados Unidos, que no contienen alérgenos. Dispone de una amplia paleta de colores con los que hace diseños empleando técnicas mixtas que la diferencian de las escuelas tradicionales. 

El Principito, Bugs Bunny, Monet, Klimt, Van Gogh, Timón y Pumba, y Alicia en el país de las maravillas, juegan a las escondidas en el jardín de Angelina quien es capaz de pintar en la piel un cuadro impresionista, un retrato o un dibujo animado.

“Trato de tomar de los estilos lo que más me gusta y usarlo de otra forma. Yo sé que no voy a inventar nada, pero me gusta brindarle algo personal, que va a ser único”, dice Angelina.

Del Instagram de angelina_pinktattoo Un diseño de Angelina Ignes de "El Principio". Foto: Pink Estudio

Pink Estudio es un espacio diseñado para que la persona que decide hacerse un tatuaje viva una experiencia única, bucee en las profundidades y encuentre el mensaje personal quiere dejar plasmado en un símbolo en la piel. 

El boom de los tatuajes que explotó en los últimos años parece encaminarse a la misma encrucijada que desvela a todas las formas del arte: cómo hacer que un objeto sea único e irrepetible en un mercado de consumo asediado por la tiranía de la producción en serie. 

Y Angelina surfea las nuevas olas como todos: dejándose llevar por la corriente. Así de simple.

“Mezclo varias técnicas cuando armo un diseño: grabado, collage, edición y otras que hacen que el diseño salga de los estilos conocidos. El tribal o el maorí son icónicos del tatuaje que están muy buenas, pero me gusta más intervenirlos", cuenta la tatuadora.

La parodia de la Venus de Milo de Los Simpsons, un diseño exclusivo de Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio
La parodia de la Venus de Milo de Los Simpsons, un diseño exclusivo de Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio

EL TATUAJE COMO LA VIDA MISMA

Angelina se hizo el primer tatuaje a los 13 años. La mamá no estaba de acuerdo con la idea pero la acompañó para asegurarse de que todo saliera bien. No sabe si volvería hacérselo pero tampoco se lo taparía ni loca porque es parte de su vida.

Angelina dice que cada tatuaje cuenta una historia. El tatuaje como un ritual que encierra un significado más profundo que lo que muestra en la superficie.

Cada marca en la piel, como un sueño o un recuerdo vuelve a la memoria, revela una parte de lo que somos.

“Lo que hago es ilustrar lo que la persona siente y quiere representar. Me ha tocado tapar cicatrices o armar tatuajes que representan a alguien que ya no está. Si vos crees que un tatuaje te va a ayudar te va a ayudar”, dice Angelina.

Del Instagram de angelina_pinktattoo Las mascotas, los seres queridos que quedan tatuados para siempre en el piel. Diseño: Angelina Ignes

Angelina Ignes busca "el aura" de los objetos, aquello que los vuelve un instante único e irrepetible. La experiencia sensible de hacerse un tatuaje es un viaje de ida.

La idea original surge del intercambio de energía que fluye entre la tatuadora y la otra persona que tiene algo que soltar.

Angelina le pide a la persona que llega con la idea de tatuarse que busque en el baúl de los recuerdos algún objeto, una canción, una foto que represente en algún aspecto aquello que quiere resignificar.

La primera cita en el estudio es una consulta gratuita en la que la persona le cuenta a la artista qué es lo que busca con el tatuaje. 

Angelina, quien nunca dejará de ser docente, le da deberes para la casa para que empiece a darle forma al objeto que mejor la representa. 

Buggs Bunny en versión barbero, uno de los últimos diseños de Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio
Buggs Bunny en versión barbero, uno de los últimos diseños de Angelina Ignes. Foto: Pink Estudio

"Trato de evitar hacer tatuajes de textos o palabras, les explico que podemos decir un montón de cosas sin usar las palabras desde el color, la forma y la línea”, cuenta la tatuadora.

El proceso lleva el tiempo que sea necesario hasta completar la obra. Lo que importa es que esa persona viva ese momento íntimo con todo lo que significa para ella.

Hay personas que llegan al estudio de Angelina movidas por la angustia de sanar una herida, aferrarse a un recuerdo, velar a un ser querido o revivir algo que lo apasiona. 

“Con las personas que han perdido a alguien armamos una idea de lo que lo representan; me mandan una foto, un texto, una canción. También lo he vivido mucho desde el lado de la gente que tiene mascotas. A veces el tatuaje cura y está buenísimo el poder que tiene”, comenta la artista.

Del Instagram de angelina_pinktattoo Los personajes de El Rey León, Timón y Pumba, por Angelina Ignes.

ESTO NO ES UNA MODA

Angelina se desliza sin prejuicios en el mundo del arte como por un museo en el que conviven cuadros de todas las épocas. 

Ella pasa por etapas en las que se entusiasma con determinado artista que puede venir del campo de la pintura, el cine o de los tatuajes.

“Me oriento a un estilo sketch, un dibujo más suelto, pero trato de no quedarme en un estilo y a veces vuelvo a obras viejas en un papel o encuentro aristas que me motivan", dice la artista.

Si antes los tatuajes estaban reservados para ciertos guetos o subculturas, hoy están al alcance de todo el mundo y forman parte del imperio efímero de la moda. 

Y cuanto más proliferan los tatuajes en la era de la reproductividad técnica más crece el deseo de perseguir ese objeto único e irrepetible.

Del Instagram de angelina_pinktattoo Una versión de "Alicia en el País de las Maravillas", por Angelina Ignes.

Angelina se embarca en las nuevas corrientes buscando tatuadores rusos que rompen todos los esquemas o se desvía hacia otras formas del arte contemporáneo o retoma las vanguardias.

"La moda en este momento está en lo minimalista, los tatuajes chiquitos", cuenta la tatuadora que desconfía de las imposiciones de la moda y más bien piensa en cómo se verán esos tatuajes en la piel con el paso de los años.

Entonces cada signo en el cuerpo tendrá una historia que contar.

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